La Legión se convierte en rociera

El Santuario de la virgen del Rocío, en el corazón sentimental de Doñana, fue testigo en la tarde de este miércoles de un emotivo acto en el que unos 300 efectivos de la IV Bandera del Tercio de la Legión Duque de Alba, se postraron ante la Blanca Paloma tras una peregrinación andando desde Sanlúcar de Barrameda hasta Matalascañas, desde donde, tras hacer noche en sacos de dormir a las espaldas del Cuartel de la Guardia Civil llegaron hasta la aldea almonteña. En su peregrinación han llevado a cabo una ofrenda de flores a la Virgen, y ellos al mismo tiempo han sido obsequiados por la hermandad Matriz por una escultura plateada de la Patrona de Almonte.

La entrada de estos singulares peregrinos se produjo en torno a las 17:30, siendo recibidos calurosamente por una representación de la junta de gobierno de la hermandad Matriz. Especialmente emotivo fue el instante en el que, flanqueados por el resto de miembros de la comitiva, dos soldados realizaron la ofrenda a la virgen mientras otro soldado le ofrendaba una plegaria.

En el transcurso del acto, el teniente coronel, Álvaro Kromer, puso de manifiesto su gratitud para quienes habían colaborado en el buen fin de la peregrinación y para quienes les tributaron la calurosa acogida que recibieron al llegar a la Aldea Prometida, al tiempo que aseguró que a partir de este día, la virgen del Rocío les acompañaría para siempre por todas las misiones que emprendan a lo largo y ancho del mundo, deseando que la Madre de Dios les acompañe en su trabajo cotidiano de servicio a los españoles.