A pulso aliviao, Sevilla, ⭐ Portada, 💙 Opinión

La Macarena … ¿Silencio electoral?

Poco a poco empiezan a aclararse algunas de las incógnitas del otoño cofrade en Sevilla y Andalucía.

Esta semana se ha desvelado finalmente el temido aplazamiento de la Magna malagueña.

También se anunció hace unos días la reunión entre el Ayuntamiento de Sevilla y el Gran Poder para tratar, entre otros temas, la salida extraordinaria del Señor; y la predisposición por parte del consistorio y la Hermandad de la Candelaria para que la Virgen recorra las calles de la feligresía en diciembre por el centenario de la corporación.

Pero junto a la expectación por estos cultos externos, el cofrade empieza a calentar motores ante la cita electoral más importante de la segunda parte del año: Los comicios en la Hermandad de la Macarena.

A estas alturas del calendario ya deberíamos conocer al candidato o los candidatos a presidir la cofradía con más hermanos y nazarenos de la capital hispalense.

Sin embargo, el mutismo desde el arco es total. Nadie mueve ficha de cara a las votaciones de noviembre, y tampoco se palpa un interés desmedido de los propios hermanos en el paso por las urnas.

Oficiosamente todo el mundo intuye, tanto en los medios de comunicación como en el entorno cofrade, el más que probable duelo entre José Antonio Fernández Cabrero, actual hermano mayor; y Santiago Álvarez, el perdedor de los anteriores comicios.

Ambos postulantes se mantienen en silencio, pero nunca han desmentido -aunque tampoco afirmado- su decisión de presentarse.

Sí llama la atención la manera en la que Álvarez ha aprovechado ciertos tropiezos mediáticos de Cabrero para proyectarse como un Macareno ideal para ostentar la vara dorada.

Un claro ejemplo fue el pasado otoño, cuando Cabrero hizo unas desafortunadas declaraciones sobre la colaboración de las hermandades en un comedor social.

El propio hermano mayor matizó sus palabras días más tarde, pero Santiago Álvarez publicaba este mensaje en su perfil de redes sociales: «en estos tiempos en que gran parte de la sociedad da la espalda a la iglesia, es el momento de poner en valor su labor, y la realizada a través de todas sus hermandades, a las que pocos talentos fueron entregados, y muchos devueltos en las manos de sus necesitados a través de siglos. Ese esfuerzo colectivo, de presentes y ya ausentes, de vidas dedicadas a construir lo que somos, ahora más que nunca, se convierte en el verdadero sostén invisible de nuestra forma de sentir. Todo mi apoyo y reconocimiento a las hermandades, sus hermanos y su inmensa y constante labor. No es cuestión de tamaño, sino de Fe”.

E igualmente, también es reseñable la postura de Cabrero en actos como la presentación del libro sobre el Patrimonio Inmaterial Macareno o en la entrevista que ofreció al programa interactivo «Casa Hermandad», en los que saca pecho de la gestión de su gobierno durante los 4 años de mandato; afirmando incluso que se ha cumplido a rajatabla casi todo el programa, y lo que se llegue a cumplir para las elecciones, «se hará después».

Hay que recordar, eso sí, que Fernández Cabrero sí afirmó en la entrevista que concedió a Gente de Paz el pasado mes de marzo, que no pensaba en las elecciones sino en las ocupaciones y necesidades que debía atender en ese momento.

Independientemente de las impresiones de Cabrero y Álvarez, o de sus intenciones de presentarse o no a las elecciones macarenas, sí deberían tener presente que solo quedan 4 meses para los comicios y los hermanos de la corporación merecen un tiempo prudencial para conocer desahogadamente los proyectos y dilucidar quién es el mejor perfil para gobernar la institución.

Así las cosas, habrá que esperar previsiblemente al menos hasta el mes de septiembre o incluso octubre para saber quién dará el paso al frente, qué personas llevará en su equipo y cuáles serán los principales proyectos.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup