Córdoba

La Paz impone una sanción de 40 días al director de Gente de Paz

40 días con sus 40 noches. Una condena que se ha de prolongar a lo largo de la presente Cuaresma, lo que implica la imposibilidad de realizar estación de penitencia ante el Santísimo el próximo Miércoles Santo. Este es el acuerdo al que se ha llegado entre el Instructor del expediente, Manuel Fernández Poyatos –Teniente hermano mayor de la corporación Capuchina- y el letrado que representa a Guillermo Rodríguez, director de Gente de Paz y hermano de la hermandad del Santo Ángel, a fin de cerrar –el tiempo dirá si definitivamente- un sorprendente asunto que se lleva prolongando durante los últimos meses y que, de no alcanzarse una entente cordiale, podría haberse enquistado elevándose a instancias superiores. La sanción obedece al uso de determinadas expresiones en algunos artículos de opinión publicados en Gente de Paz y a la confusión que en terceros pudo provocar en el pasado la fisionomía del antiguo blog que originó el actual medio de comunicación cofrade, cuya cabecera, en sus orígenes, acompañaba la cifra 1940 al nombre comercial Gente de Paz. Todo ello sobre un fondo de la Plaza de Capuchinos.

Al respecto, Rodríguez ha alegado que la elección que en su momento se hizo de esta imagen de fondo pretendía identificar aquel antiguo blog, que ya se encuentra en desuso, con una imagen icónica de Córdoba, habiéndose sopesado en su momento otras opciones, como una imagen de la Catedral desde el Puente Romano, decantándose por la Plaza de Capuchinos por estar “menos manida”. Igualmente, Rodríguez ha afirmado que la inclusión de la cifra 1940 al título del antiguo blog fue obligada por las circunstancias, en la medida que sin cifra alguna el dominio de blogspot “gentedepaz”, en el que se alojaba aquella página, no se hallaba disponible. Por esta razón se decantó por incluir una fecha que representó una revolución en la Semana Santa de Córdoba, porque supuso el inicio de la creación de un buen número de hermandades que se incorporaron a la Córdoba Cofrade cambiándola para siempre.

Pese a quedar acreditada la ausencia de intención alguna por parte del sancionado, en el hecho de que esta confusión se hubiere producido en aquellos orígenes y siendo evidente que no existe confusión alguna en la actualidad, el expediente incorpora la declaración de dos personajes conocidos de la Semana Santa de Córdoba, Francisco Gómez Sanmiguel –Presidente de la Agrupación de Cofradías de Córdoba- y Joaquín Velasco –Pregonero de Glorias de 2018 de la ciudad de San Rafael- que afirmaron en una toma de declaración producida en el Convento de Capuchinos el pasado mes de enero, que originalmente ellos sí sufrieron esa confusión, aportando su testimonio en contra de los intereses del director de Gente de Paz. En este sentido, Rodríguez, en gesto de buena voluntad y en aras de que nadie más pueda ser víctima en el futuro de una confusión de estas características, se ha comprometido a especificar –una vez más- que Gente de Paz, medio del que forman parte más de una veintena de redactores, fotógrafos y colaboradores, de provincias como Sevilla, Cádiz, Jaén, Granada, Málaga o León, de los cuales únicamente dos componentes son hermanos de la hermandad de la Paz de Córdoba –hasta el momento-, no tiene nada que ver con institución ni hermandad alguna del universo cofrade.

Una solución que, si bien se acometerá como gesto para lograr un acuerdo que no eternice este asunto, el sancionado entiende innecesaria en la medida en que diariamente se reciben en la redacción decenas de notas y convocatorias de prensa de instituciones y organismos, públicos y privados, de todo el territorio nacional –una realidad incompatible con el hecho de una potencial confusión con tener relación con una hermandad determinada-, además de que como medio de comunicación, cualquier identificación con una institución concreta sería contraproducente. Así mismo, se ha acordado que el antiguo blog que se encuentra en desuso, dejará de estar visible de tal modo que ningún lector pueda volver a sufrir cualquier confusión.

Adicionalmente, el expediente sancionador, hace referencia a cinco artículos de opinión, cuatro firmados por Guillermo Rodriguez y uno de una colaboradora, incluido por la responsabilidad que, según el instructor, recae sobre el director del medio pese a que en éste se especifica con claridad que los artículos representan la opinión de quien los suscribe sin que el medio asuma ni necesariamente la comparta. No obstante, Rodríguez ha aceptado que este artículo finalmente permanezca citado en el expediente, con el objetivo de “cerrar este asunto que la ha obligado a distraer su atención en cuestiones para las que no tiene tiempo”, según ha manifestado a este redactor el propio sancionado.

El instructor del expediente afirma que en estos artículos se incluyen frases que “exceden la libertad de expresión”. Entre ellas “la vergüenza que sentimos muchos cofrades por estar rodeados de especímenes de determinada calaña, algunos de ellos ocupando puestos de relevancia en ciertas corporaciones y destrozando hermandades que tenían una estabilidad que algunos de estos sujetos se han encargado de hacer desaparecer de la faz de la tierra” o la calificación de “espectáculo bochornoso” o “actitudes pueriles” para referirse a ciertos episodios que se han desarrollado en los últimos tiempos “en el seno de corporaciones presuntamente adscritas a la Iglesia Católica”, así como la utilización de metáforas como calificar de “cortijo” a una corporación en la que solamente hacen acto de presencia los hermanos afines a quienes dirigen actualmente los destinos de una corporación. Expresiones que, si bien Rodríguez considera que no exceden absolutamente nada, ha aceptado que permanezcan en el expediente para alcanzar el citado acuerdo “y no perder más tiempo”.

Sea como fuere, Rodríguez, que subraya a este redactor que “en ningún caso el hecho de formar parte de una hermandad puede ir en menoscabo de dar su opinión pública sobre su funcionamiento o el de cualquier otra”, sí reconoce que su carácter vehemente puede haberle llevado a emplear, en ocasiones, otras expresiones referidas a terceros que podrían haber sido dulcificadas, comprometiéndose a dulcificarlas en el futuro, y así le fue reconocido al Consiliario de la hermandad, por su condición de cofrade y cristiano. Calificativos, algunos de los cuales curiosamente no se incluyen en el expediente, de los que considera que se puede prescindir, habida cuenta de que el idioma español es suficientemente rico como para decantarse por otros. Reconoce, por consiguiente, que ciertas calificaciones vertidas podrían haber llegado a provocar desazón en las personas que puedan haberse dado por aludidas, por lo que asume que ciertas formas empleadas en la crítica pueden haber sido inconvenientes.

Un exceso en relación a las mencionadas expresiones utilizadas que, en opinión de Rodríguez, nada tiene que ver con el fondo de su crítica, que considera perfectamente legítimo en defensa de su libertad de expresión y en el ejercicio de la libre opinión. Es por ello que, ante la petición del Instructor de que estos artículos fuesen alterados, se haya acordado entre ambas partes que, considerando que se trata de artículos de opinión escritos entre 2015 y 2016 y que el objeto que motivó la crítica ya forma parte del pasado, los artículos dejen de estar disponibles en la red. Aun así, Rodríguez ha recordado que seguirá ejerciendo su derecho a la libre opinión y a la crítica legítima, con la precaución de dulcificar determinadas expresiones para que nadie se pueda sentir herido. Algo que nunca ha sido su intención, sino poner de manifiesto aspectos de la realidad cofrade que entiende dañinos, con el ánimo de construir una realidad mejor.

El acuerdo que establece la sanción, que culmina el próximo Domingo de Resurrección, fue suscrito el pasado 12 de febrero, si bien tiene efectos desde el pasado Miércoles de Ceniza. Un acuerdo que no habría sido posible de no haber mediado la intervención del Consiliario de la corporación capuchina, Fray Francisco Martínez Melero, Guardián del Convento, a quien Rodríguez quiere manifestar su agradecimiento por incorporar a este enojoso asunto una cordura y mesura que ha “echado en falta desde el primer momento y a lo largo de casi todo su desarrollo”, “llegando a dudar de la verdadera motivación de la apertura del expediente”. De momento, la firma del acuerdo pone punto y seguido a este asunto. El tiempo determinará si el punto y seguido se convierte en punto y final o éste ha sido tan sólo el primer capítulo de una aburridísima serie de acontecimientos concatenados, algo que Rodríguez subraya que espera «fervientemente que no suceda».

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