La Santa Cena de Motril presenta el diseño de su Paso de Misterio, obra de Álvaro Abril Vela

La Hermandad Sacramental de la Santa Cena y María Stma. del Amor de Motril, ha clausurado en la tarde de hoy, su X Aniversario Fundacional con la Celebración de la Santa Misa y la Presentación de su Nuevo Paso de Misterio.

La Hermandad de la Santa Cena de Motril firmó sus Estatutos en el Arzobispado de Granada en el año 2015 después de varios años de andadura como pro-hermandad. Uno de esos primeros momentos históricos de esta corporación penitencial fue la Bendición del Cristo de la Fe en el año 2008, en la Iglesia de las Madres Nazarenas de Motril, obra del escultor Ángel Asenjo Fenoy.

En el año 2019 llegó otro momento histórico para esta corporación penitencial con la bendición de su Titular Mariana, María Stma. del Amor, obra del escultor imaginero Israel Cornejo Sánchez.

Desde sus orígenes y hasta la fecha, se sigue con la realización y bendición del resto de imágenes del grupo escultórico hasta completar todo el apostolado de la Santa Cena. El último apóstol que se bendijo fue San Bartolomé en el mes de febrero por su párroco en su Sede Canónica la Iglesia de San Antonio.

Ya en el día de hoy 25 de octubre, se ha celebrado la Santa Misa de Clausura por el X Aniversario Fundacional oficiada por su consiliario D. Hermés Moreno Arias y D. Juan Bausita Amat Medina. Ha participado en la Celebración Eucarística la Coral Armiz de Motril.

Al finalizar la Santa Misa daba comienzo a la presentación del Diseño del Paso de Misterio de la Santa Cena, obra del conocido diseñador y cofrade motrileño Álvaro Abril Vela. El diseño del mismo es el siguiente:
“Bajo el estilo barroco y las directrices de la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de la Fe, parte la creación de este paso de misterio para albergar la institución de la eucaristía acompañado de sus doce apóstoles.

Se trata de un paso para ser tallado en madera de cedro dorada de grandes dimensiones, en el que aparecen principalmente tres disciplinas artísticas como la talla, el bordado y los espejos.
Cuatro candelabros arbóreos de los que arrancarán siete luces cada uno, desde unos cuernos de la abundancia cuajados de uvas espigas y frutos tropicales, en alusión a la sacramentalidad y la ciudad. Un poderoso canasto en su concepción aparece en forma de pirámide tronco piramidal truncada con planta rectangular con entrantes y salientes propios del barroco granadino.

Una gran cornisa que circunda todo el paso de la que descuelga cada uno de los Paños, dejando paso a cartelas centradas por espejos , las cuales contienen el nombre de cada uno de los apóstoles y que a su vez hace las veces de crestería coronada por tulipas.

De esta cornisa parte a modo bambalina una serie de curvas y contra curvas que contienen espejos y tienen como cometido crear juegos cromáticos originales en base a su forma y sombreados. Uvas y espigas en el canasto se reparten, además de motivos de la talla barroca granadina de grandes volúmenes y elegancia.

Destacando las representaciones iconográficas que a modo de sagrario se recrean en n el frontal y la trasera, coronados por cúpulas, para albergar la custodia sostenida por ángeles y el pelícano , en alusión al amor aunque también de carácter sacramental .

Ya en el molduron repartido en cuatro frases y sobre base también de espejo aparece la cita que Jesús dijo en su última
Cena:

Tomad y comed todos de él porque este es mi cuerpo.

Tomad y bebed todos de él porque este es el cáliz.

Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada para el perdón de los pecados.

Que será entregado por vosotros, haced esto en conmemoración mía.

Ya en el respiradero se divide en dos zonas bien diferenciadas, una pegada al molduron en talla dorada y una inferior con bordados barrocos sobre terciopelo rojo y zonas de malla que dejen pasar el aire, en ambas de nuevo con motivos ornamentales y eucarísticos.

Por último un faldón compuesto por cuatro grandes cartelas y bordados en vertical escoltando estas últimas, contienen un programa iconográfico donde se representa los otros cuatro momentos que Jesús vivió junto a sus apóstoles además de la Santa cena, pintados al óleo:

El lavatorio de los pies.

La entrada en Jerusalén.

El envío de los doce apóstoles

Enseñanza con parábolas.”