Córdoba, Internacional

La Santa Faz aprueba modificar su paso de palio

La Asamblea de la Hermandad de la Santa Faz reunida en Cabildo Extraordinario ha aprobado la modificación del actual proyecto de paso de palio de María Santísima de la Trinidad. Un proyecto que la junta de gobierno de la corporación intentó aprobar sin éxito en el pasado Cabildo General Ordinario, celebrado el pasado 4 de febrero por la Corporación de la Trinidad. Estas modificaciones se unirán a la bambalina frontal que la corporación ya presentase el pasado 2014 en la Fundación Miguel Castillejo realizada por Jesús Rosado bajo diseño de Rafael de Rueda.

En el citado Cabildo, el propio Rafael de Rueda presentó una modificación del proyecto inicial de respiraderos del nuevo paso de palio de la dolorosa trinitaria cuya aprobación no pudo efectuarse porque este punto no estaba en el orden del día quedando pendiente para una futura asamblea. La modificación consiste en sustituir los respiradores que en origen se habían previsto bordados en oro sobre malla por otros realizados en metal noble, alpaca o plata. El nuevo Cabildo se ha celebrado en el Centro Parroquial Carmen Márquez Criado.

De este modo la hermandad continúa sentando las bases para dotar a la dolorosa de Antonio Salto del altar itinerante que merece, si bien el paso de palio de la corporación no presentará avances hasta 2018, fecha en la que se prevén nuevas incorporaciones. Un proyecto, sin lugar a dudas ilusionante en base a la contrastada capacidad técnica de la persona elegida para realizar las modificaciones que han recibido el respaldo de la asamblea, pero que llega en un momento de convulsión interna a raíz de la destitución del anterior capataz del paso de palio de la Virgen de la Trinidad que ha motivado cierta inestabilidad en el seno de la cuadrilla de lo dolorosa trinitaria.

Una inestabilidad que la junta de gobierno de la corporación ha intentado frenar recurriendo a una figura que cuenta con todas las garantías al frente de cuadrillas costaleras y a los hombres que aporta, obviando la aplicación de la exigencia que deriva del reglamento de régimen interno de la corporación que exige la obligatoriedad para los miembros de la cuadrilla costalera de convertirse en hermanos de la cofradía, cuestión que curiosamente estuvo de trasfondo en la sustitución del anterior capataz. Este proyecto patrimonial se convierte ahora en un motivo de ilusión que ha de contrapesar la desazón de los últimos meses, esperemos que desterrada definitivamente.