Sevilla

La última joya de Salvador Madroñal: Una impresionante reproducción de la Virgen de Valme

La similitud con la original ha dejado sin palabras hasta a eruditos artísticos

El genio de la gubia Salvador Madroñal ha revolucionado una vez más la imaginería sacra sevillana con su última creación: Una colosal reproducción a tamaño real de la Virgen de Valme.

El bendito simulacro, que ha cosechado unas buenísimas críticas entre profesionales de arte y seguidores de la trayectoria de este gran profesional, puede contemplarse en la recientemente inaugurada exposición Sevilla Fecit 2022.

Reproducción de la Virgen de Valme realizada por Salvador Madroñal.

La Imagen original de Santa María de Valme Coronada es una talla fernandina del siglo XIII, correspondiente al período de transición entre el románico y el gótico.

Toma su advocación de la súplica que el Santo Rey Fernando III proclama: ¡Váleme, Señora! pronunciaba a la plantas de la Señora en los terrenos de Cuarto durante el asedio a la ciudad de Sevilla en 1248.

Y a semejanza de venerada talla nazarena, Madroñal realiza esta magistral reproducción en madera de cedro real estofada en oro y policromada al óleo.

El preclaro artista, como él mismo indica a Gente de Paz, ha pretendido darle en el proceso de ejecución una «vuelta más de tuerca» a su carrera profesional: «He tratado de plasmar lo más fiel posible la talla original, detallando el más mínimo de los efectos del paso del tiempo como el deterioro, los desgastes y las lagunas pictóricas, para que se pueda contemplar una imagen de corte bizantino con el sabor del paso de los siglos, un trabajo francamente complejo y muy laborioso ya que todas las técnicas (talla, dorado, estofado…) las he llevado a término yo mismo».

La toma de contacto de este espectacular trabajo con los espectadores ha sido verdaderamente espectacular, con constantes elogios a Salvador Madroñal en los más de 200 comentarios recibidos en redes sociales.

El imaginero corrobora en cada obra no solo su buen manejo de la madera y la gubia, sino su disciplina y sensibilidad para llegar al alma de los cofrades a través de grandes esculturas como la que se admira en esta publicación.