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La Virgen de la Hiniesta que pudo ser titular de la hermandad

La imagen preside la capilla de la Real Academia de Bellas Artes

El 1 de enero de 1660 es fundada la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla. Desde entonces su nomenclatura ha ido variando hasta que por idea de Virgilio Mattoni se formula la petición de que el centro se titule Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, la santa de la reina Isabel II. Ha tenido varias sedes, como la Casa Lonja, el ex convento de San Acacio o el actual emplazamiento, la Casa-Palacio de los Pinelo, donde según la leyenda nació San Juan de Ribera, en el número 14 de la calle Abades.

Capilla de la Real Academia de Bellas Artes

La casa perteneció a una familia de origen genovés, donada al arzobispado por los últimos propietarios de esta estirpe, que llegaron a ser canónigos de la catedral. Principalmente ha llegado hasta nuestros días la reforma sufrida en el siglo XVI. Hasta el siglo XIX fue residencia de los canónigos de la catedral y en XX tuvo varios usos, como un hotel, hasta que se convierte en sede de las Reales Academias Sevillana de Buenas Letras y de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría.

La capilla conserva los artesonados de la habitación primitiva, del XVI. De estilo mudéjar, destaca por la profusión de las formas geométricas. Los dibujos también están presentes en el friso de escayola que rodea toda la habitación, que en un principio estaba formada por dos, como demuestra el arco que las dividía. Y es que, según Teodoro Falcón, la primitiva capilla debió ser una estancia de la que formó parte el actual balcón y no esta, situada en la planta alta en la crujía de la fachada, sobre la casapuerta.

En cuanto a la que nos referimos, de sus paredes cuelgan obras como una copia del murillesco lienzo que representa a Santa Isabel de Hungría curando a los leprosos -Manuel Chiappi Bergali- o un anónimo del XVII, San Félix de Cantalicio con el Niño Jesús. Preside la estancia una imagen de la Virgen con el Niño Jesús en brazos, tallada a imitación de la que se perdió en los años treinta.

Primitiva imagen de la Virgen de la Hiniesta

Copia de la Virgen de la Hiniesta que fue destruida en 1932, es una obra realizada por José Ribera en torno a 1945. Menos estilizada que la original, destaca por la caracterización antigua, perdida en 1932 y fechada en el siglo XIV. Martínez Alcalde recoge:

«Por iniciativa particular, esta segunda réplica estaba preparada de forma un poco sorpresiva para sustituir (hacia el año 1961) a la de Castillo Lastrucci, pero el Cabildo de la hermandad de San Julián no lo estimó procedente. La problemática interna surgida a raíz del proyecto, desbarató los planes que se fraguaban, e incluso retrasó la coronación canónica (concedida en 1959), hasta el año 1974».

Todavía hay hermanos que pueden corroborar esta versión, que ha pasado a formar parte de aquellas cuestiones internas que terminan por descubrirse. La coronación terminó retrasándose, e incluso la marcha «Hiniesta coronada», de José Martínez Peralto, compuesta por este motivo en 1959, quedó descartada, dedicada a la Vera Cruz de Olivares. La imagen gloriosa que tallara Castillo Lastrucci terminó siendo coronada en 1974. Pero en esta ocasión la marcha dedicada fue «Hiniesta Coronada» de José Albero. Por su parte, la obra de José Ribera terminó presidiendo el lugar de oración de la Real Academia de Bellas Artes.

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