La Virgen de las Angustias de Vera recibe el Escudo de Oro de Almería durante los actos del centenario de su coronación canónica

La devoción a la Virgen de las Angustias, patrona y alcaldesa perpetua de Vera, ha recibido uno de los máximos reconocimientos institucionales de la provincia de Almería con la concesión del Escudo de Oro de la Diputación Provincial, una distinción que se ha entregado a la Hermandad como expresión de gratitud hacia una advocación mariana profundamente arraigada en la identidad, la memoria y las tradiciones del municipio. El reconocimiento se ha producido en una jornada de especial relevancia para la localidad, que este sábado, 10 de octubre, ha conmemorado el centenario de la coronación canónica de su patrona con una misa de coronación y una procesión extraordinaria por sus calles.

Una celebración histórica en el corazón de Vera

La Plaza Mayor de la Santísima Virgen de las Angustias se convirtió en el escenario central de una celebración que congregó a representantes institucionales, miembros de la Hermandad y numerosos vecinos. La jornada comenzó con una procesión desde el interior de la parroquia hasta el altar instalado en la plaza, en la que participaron el alcalde de Vera, Alfonso García; el presidente de la Diputación de Almería, José Antonio García Alcaina; integrantes de la corporación municipal; representantes de la Hermandad y otras autoridades, acompañados por vecinos de la localidad.

La ceremonia eucarística, oficiada por el obispo Antonio Gómez, incorporó uno de los gestos más significativos de la conmemoración: la colocación del escudo de Vera en la nueva corona de la Virgen de las Angustias, un detalle que vincula de manera simbólica a la patrona con la ciudad a la que protege y representa. La incorporación de este emblema municipal a la presea mariana quedó así integrada en los actos con los que la localidad ha recordado el centenario de su coronación canónica.

Concluida la misa, tuvo lugar la entrega del Escudo de Oro de la Provincia de Almería, que fue realizada por el presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina, acompañado por el alcalde, Alfonso García, y el hermano mayor de la corporación, Antonio Martínez. La distinción reconoce la devoción a la Virgen de las Angustias, personificada en su Hermandad, y constituye un homenaje institucional a la continuidad de una tradición religiosa que ha atravesado generaciones.

La Diputación distingue una devoción transmitida durante generaciones

Durante su intervención, García Alcaina destacó el significado de una distinción que definió como el reconocimiento de mayor prestigio concedido por la Diputación de Almería. Según explicó, el galardón se reserva a personas y entidades que han dedicado sus esfuerzos a mejorar la vida de los almerienses, una consideración que, en el caso de la patrona veratense, adquiere una dimensión vinculada a los sentimientos compartidos y a la experiencia religiosa de toda una comunidad.

El presidente provincial subrayó que el reconocimiento alcanza una realidad que trasciende lo material y encuentra su expresión más profunda en la fe y el amor de un pueblo unido en torno a la Virgen de las Angustias. En ese sentido, evocó la imagen de la Madre como centro de una devoción colectiva que ha mantenido su vigencia a lo largo del tiempo y que continúa ocupando un lugar destacado en la vida de Vera.

García Alcaina incidió también en la transmisión familiar de esta tradición, aprendida de padres a hijos y de abuelos a nietos. A su juicio, la concesión del Escudo de Oro no se limita a distinguir una manifestación religiosa, sino que rinde homenaje a las raíces de la localidad y a cuantos hombres y mujeres han contribuido a conservar vivo el vínculo con su patrona, convertida en símbolo fundamental de la identidad veratense.

El responsable de la institución provincial justificó formalmente la concesión aludiendo al Reglamento de Honores y Distinciones de la Diputación. En virtud de esa normativa, el Escudo de Oro se otorga a la devoción a la Virgen de las Angustias de Vera, representada por su Hermandad, como testimonio de gratitud de toda la provincia de Almería.

Vera reivindica el vínculo histórico y emocional con su patrona

El alcalde, Alfonso García, puso el acento en la trascendencia de una jornada que, según manifestó, ocupa un lugar especial en la historia compartida del municipio. La celebración, señaló, pertenece a esa categoría de acontecimientos que se incorporan a la memoria colectiva de una ciudad y refuerzan su manera de comprender y preservar las propias raíces.

La recepción del Escudo de Oro para la patrona constituye, en palabras del regidor, un motivo de emoción y agradecimiento para los veratenses. El reconocimiento acredita, además, la importancia de la Virgen de las Angustias no solo en la historia sentimental y religiosa de Vera, sino también en el conjunto de la historia y el sentimiento de la provincia almeriense.

García destacó igualmente que la distinción permite reconocer una devoción transmitida de generación en generación, estrechamente vinculada a las costumbres, las tradiciones y la trayectoria histórica del municipio. De este modo, el homenaje provincial encuentra su significado en la continuidad de una herencia espiritual y cultural que ha contribuido a configurar la identidad de la población.

Por su parte, el hermano mayor de la Hermandad de las Angustias, Antonio Martínez, expresó el agradecimiento de la corporación por una distinción que, a su entender, engrandece la conmemoración del centenario. El responsable de la Hermandad valoró especialmente que los honores recibidos vayan más allá de su dimensión institucional y alcancen directamente el corazón de los devotos.

Una procesión extraordinaria arropada por miles de vecinos

La entrega del Escudo de Oro dio paso a la procesión extraordinaria de la Virgen de las Angustias, uno de los momentos destacados de la jornada conmemorativa. La patrona recorrió las calles de Vera acompañada por miles de vecinos, que se sumaron a una celebración marcada por el centenario de su coronación canónica y por el reconocimiento otorgado a la devoción que representa.

La jornada reunió así dos dimensiones inseparables para la localidad: la conmemoración de un siglo desde la coronación canónica de su patrona y el homenaje institucional a una devoción que ha perdurado a través de las generaciones. La incorporación del escudo municipal a la nueva corona y la entrega de la máxima distinción provincial a la Hermandad subrayaron, en el transcurso de los actos, la estrecha vinculación entre la Virgen de las Angustias, la historia de Vera y el sentimiento de pertenencia de sus habitantes.