Desde este lunes, la Virgen de Villaviciosa que preside el altar mayor de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, se encuentra en Sevilla, concretamente en la exposición «Sanctus, Santo Rey-Santo Entierro», desde el 24 de febrero al 28 de marzo en la sala Murillo de Cajasol. Se trata de una imagen del siglo XIV que descansa sobre una peana y recubierta en plata del siglo XVI.
La prodigiosa imagen de Ntra. Sra. de Villaviciosa es una efigie tallada en madera, de una tercia de alto, bien proporcionada y aun con más perfección en sí, y en el niño, que tiene en sus brazos, que la que le permite su antigüedad casi incalculable. Hoy día, no se puede ver de la primitiva escultura más de las cabezas de la Virgen y el niño, pues todo lo demás fue forrado de plata por orden del obispo D Fr. Bernardo de Fresneda, en 1577, una actuación que mutila la talla original y la transforma en otra imagen absolutamente distinta. La funda está tomada con tornillos a los costados y firmada por el platero Rodrigo de León, aunque se sabe que le ayudó en la obra Sebastián de Córdoba, ofrece la particularidad de que el niño está sentado sobre el hombro izquierdo de su madre y esta lo sostiene con una mano.
La devoción de la Virgen de Villaviciosa en Córdoba se remonta a hace cinco siglos, cuando incluso fue considerada patrona del Ayuntamiento, tal y como avalan actas capitulares y de la hermandad guardadas en el Archivo Histórico Municipal. No obstante, el Cabildo Catedralicio es el encargado de custodiar esta primitiva Imagen de la Virgen y al que, la Hermandad sevillana ha agradecido enormemente esta cesión temporal.





