Como manda la tradición sobrevenida en los últimos años, un nuevo día de Todos los Santos, en el umbral del mes de noviembre, la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen Coronada de San Cayetano ha realizado protestación pública de fe con la imagen de su titular letífica por las calles de Córdoba, que ha presidido el tradicional rosario vespertino que se ha convertido en cita inexcusable para los cordobeses.
Un rosario que ga conducido a la Emperatriz Cordobesa hasta la iglesia hospital de San Jacinto, sede canónica de la Hermandad de Los Dolores, que se halla inmersa en la celebración del tercer centenario de la llegada a Córdoba de la dolorosa servita, motivo por el cual, la corporación carmelita ha celebrado, en el hogar de la Virgen de los Dolores, una solemne eucaristía por el alma de los difuntos.
El cortejo que acompañado a la Virgen ha recorrido un itinerario que ha discurrido por la Cuesta de San Cayetano y Ollerías, desde donde ha transitado bajo la Torre de la Malmuerta, para atravesar los Jardines de Colón camino de la plaza de Capuchinos. A la conclusión de la eucaristía el cortejo ha regresado a San Cayetano por el mismo recorrido dejando a su paso múltiples escenas para atesorar en la memoria colectiva de la Córdoba Cofrade.













