Jerez

La Yedra torna de verde Esperanza el día de la Inmaculada Concepción de Jerez

Jerez de la Frontera ha vivido hoy una jornada para el recuerdo en este 8 de diciembre, día en que se conmemora el Dogma de la Inmaculada Concepción de María, que pasará a la historia de la ciudad, y que ha venido a teñirse de un inconfundible color verde Esperanza, con mayúsculas, amén de la presencia de una de las grandes devociones marianas no solo de la ciudad, sino de Andalucía.

La Virgen de la Esperanza de la Yedra, procesionaba desde su capilla cobijada bajo su espectacular paso de palio bordado por los talleres de Esperanza Elena Caro con un itinerario que daba comienzo con retraso debido a una leve llovizna que amenazaba la procesión, transitando por las calles jerezanas, para entrar en la Catedral en torno a las diez de la mañana.

Allí presidiría un Solemne Pontifical por la Inmaculada, presidido por el Obispo de Jerez, Monseñor José Rico Pavés, permaneciendo en el templo catedralicio hasta el próximo 18 de diciembre, cuando tras la celebración de Solemne Triduo los días 15, 16 y 17 de diciembre y la posterior Onomástica de la Virgen de la Esperanza, el mismo día 18, retornará a su Capilla de la Yedra.

La dolorosa ha estado cálidamente acogida por el público asistente, ávido de sus cofradías y de una devoción tan fervorosa como lo era la Virgen de la Esperanza. El paso de palio ha contado con el exquisito acompañamiento musical de la Banda de Música Santa Ana de Dos Hermanas, que ha rayado a un altísimo nivel, y del Coro de la Hermandad de la Yedra, que ha interpretado villancicos en determinados puntos del recorrido.

Se han podido escuchar marchas como «Esperanza de la Yedra», «Esperanza del Amor Coronada», «Macarena» de Abel Moreno, «Triana, tu Esperanza», «Esperanza Macarena», «Siempre la Esperanza» o «Esperanza en tus Manos», entre muchas otras, haciendo las delicias de quienes han podido enamorarse por primera vez, o volver a enamorarse por enésima vez de la arrebatadora belleza de la Virgen de la Esperanza.

En definitiva, la Esperanza de la Yedra ha lucido radiante en una mañana que quedará grabada en el imaginario colectivo del cofrade jerezano, que tanto necesitaba la presencia de la venerada imagen mariana, cuya advocación ha sido verdadero ancla al que aferrarse en la época tan gris y aciaga que nos ha tocado vivir.

Vídeo: erbeso

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup