Advertisements
Córdoba, ⭐ Portada, 💚 El Rincón de la Memoria

Las Angustias luce para el Adviento la casi centenaria diadema de Aumente Barazal para culminar una nueva e incomparable creación de Manuel Jiménez

Se trata de una presea de plata dorada con incrustaciones de brillantes, amatistas y perlas, rematada además por un original diseño de estrellas.

Estampa no inédita, pero sí felizmente recuperada en los últimos años, la que puede vivirse estos días por San Agustín. Nuestra Señora de las Angustias Coronada, magistralmente vestida por la inigualable mano de Manuel Jiménez, aparece ataviada para el adviento con saya de terciopelo azul bordada y manto igualmente de terciopelo rojo coral, realizado en la década de 1960. Además, luce toca de sobremanto blanca bordada con cristales, perlas y lentejuelas de los años 50 del siglo pasado. El tocado, bellísimo, es un velo de tul de novia donado por una hermana, que goza de gran carácter devocional. Otro de los detalles significativos del conjunto concebido por Jíménez, es el magnífico corazón de plata con ráfaga, traspasado por una espada y fechado en el siglo XIX, que la Virgen de las Angustias luce sobre su pecho, mientras que porta en su mano derecha un ramillete de flores de azahar, símbolo de la pureza de María. Un impresionante conjunto para convocar a la oración de la más bella expresión de la Madre de Dios y su Bendito Hijo que habita en la ciudad de Córdoba por obra y gracia del inmortal Juan de Mesa.

Pero lo más llamativo del ataviado, con permiso de la obra de arte concebida por Manuel Jiménez, recae en la diadema que reposa sobre las sienes de la dolorosa de Juan de Mesa. Se trata de una magnífica presea de plata realizada por José Aumente Barazal, con incrustaciones de brillantes, amatistas y perlas, rematada además por un original diseño de estrellas. Una verdadera joya de la que ya nos habló hace tiempo David Pinto Sáez en Gente de Paz. Bendecida el 22 de marzo de 1925 por fray Inocencio Fernández, superior de la Residencia de Córdoba, fue donada por Manuel Revuelto Nieto en memoria de sus padres fallecidos. La hermandad reemplazaba así una aureola de escaso mérito que portaba la Virgen, quedando prácticamente en el olvido del ajuar de la imagen. Meses antes, el 30 de diciembre de 1924, la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena aceptaba el nombramiento de camarera honoraria de la Virgen.

Tal maravillosa estampa se debe a la encomiable labor de Manuel Jiménez, que una vez más ha sabido deleitar al público cofrade de Córdoba. Este genio del arte efímero, además de a la Virgen de las Angustias, también demuestra su indiscutible capacidad artística ataviando a dolorosas como la Estrella, el Amor y la Esperanza del Valle, dejando continuamente destellos de su magia incomparable, para satisfacción de todo el pueblo de Córdoba.


Estampita de Nuestra Señora de las Angustias en su camarín de San Agustín, portando la diadema de José Aumente | Foto Costaleros del Calvario

 

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup