Las Hermandades de Écija harán estación de penitencia en el interior de Santa Cruz la próxima Semana Santa

Las hermandades ecijanas están de enhorabuena por la revolución que vivirá su Semana Santa a partir de 2024 según ha desvelado el Consejo General de Hermandades y  Cofradías de la ciudad que ha confirmado la materialización de un sueño: que todas las cofradías astigitanas accedan a la iglesia Parroquial Mayor de Santa Cruz para realizar estación de penitencia en su interior. De este modo se hará realidad un proyecto muy deseado en la ciudad y que está a punto de alcanzarse. La propuesta prevé que los cortejos accedan al templo a través de una rampa situada en la puerta de la calle Doña Sancha Carrillo y saldrán por la puerta de la fachada principal, que da a la plaza de Nuestra Señora del Valle.

Tal y como ha comentado el presidente del máximo órgano de representación de la hermandades de Écija, Francisco Fuentes Ávila, en las primeras semanas de noviembre, tras la coronación canónica de la Virgen de los Dolores de San Gil, comenzarán los trabajos de sustitución de la puerta de madera que actualmente tiene el templo por una reja, coherente con la fachada del edificio. El plazo previsto de ejecución de la intervención es de tres semanas y las obras estarán concluidas para la procesión extraordinaria prevista con motivo del 450 aniversario de la Virgen de la Soledad.

Cabe recordar que el proyecto, que ya goza del permiso de la autoridad eclesiástica, así como la autorización por parte de la Comisión provincial de Patrimonio, implicará una intervención menor en la puerta principal del templo para volver a dotarla de sus dimensiones originales y eliminando determinados elementos que fueron añadidos con el paso de los años y sustituyendo la citada puerta por una reja de forja. Por su parte, el secretario del Consejo, Rafael Benjumea, ha indicado que el hecho de realizar estación de penitencia en el interior de la parroquia es un proyecto que se viene gestando desde la última década del siglo pasado y ha recordado que así se hacía hasta finales del siglo XIX.

De hecho se sabe por documentación que las hermandades ecijanas ya discurrían por el interior del Templo hasta antes del Terremoto de Lisboa, e incluso llegaron a reclamar la ampliación de las puertas de acceso para mejorar el tránsito de las andas procesionales. La larga duración de las obras, entre 1775 y 1836, fue quizás la causa por la que cayera en el olvido esta tradición. De este modo se haría estación de penitencia ya que hoy en día “las hermandades realizan procesiones de penitencia o desfiles procesionales” pero no una estación de penitencia, propiamente dicha.