Las hermandades triunfan en los premios del concurso de cruces

El concurso de Cruces de la ciudad de Córdoba 2017 ya tiene resultado definitivo. El jurado ha determinado que la Cruz de Mayo de de San Francisco, que explotan conjuntamente las hermandades del Señor de la Caridad y el Huerto, cuya sede canónica se hallan en la Iglesia de San Francisco y San Eulogio, ha sido la merecedora del primer premio que está dotado con 1200 €.

La categoría en la que la Corporación de San Francisco se ha alzado con el triunfo es en la modalidad de Cruces del Casco Histórico en la que se ha impuesto a otras dos hermandades penitenciales, el Resucitado y la Paz y Esperanza, cuyas cruces se hallan en Santa Marina y Bailío y que se han alzado respectivamente con el segundo y el tercer premio.

Adicionalmente en esta modalidad, se han concedido tres premios adicionales que han recaído en tres hermandades en concreto, dos dotados con 300 euros cada uno para la Cruz del Císter y para la Cruz de la Hermandad de la Misericordia, y un tercero dotado con 200 euros que ha recaído en la Cruz de la Hermandad del Calvario.

Además La Sagrada Cena ha obtenido el segundo premio en la categoría de Zonas Modernas y El Sepulcro y Los Dolores con sendos premios adicionales, dotados con 300 y 200 euros respectivamente, en la de Recintos Cerrados.

Cabe recordar que esta celebración se prolongará hasta este lunes a las 23:00 horas. Así lo ha confirmado Carmen González concejala de promoción de la ciudad en declaraciones a los medios. La lluvia que ha perjudicado notablemente el desarrollo de la fiesta este año 2017 ha motivado que el Consistorio de la ciudad de San Rafael haya estimado conveniente ampliar la Fiesta. Es decir se amplia una tarde más. Cabe recordar que no es la primera vez que el Ayuntamiento de Córdoba adopta una medida similar cuando el clima de la notablemente el desarrollo de esta celebración.

Una medida que ha sido acogida con gran satisfacción por parte de las hermandades que cada año música sus esperanzas en una fiesta que se ha convertido paulatinamente con el paso de los años en uno de los ejes esenciales de las economías de nuestras corporaciones penitenciales y que ya habían puesto de manifiesto su honda preocupación porque las inclemencias meteorológicas habían dado al traste con las expectativas. Esta decisión paliará en cierto modo el menor ingreso percibido sí bien no sea posible, en modo alguno, subsanarlo en su integridad.