León XIV insta a los jóvenes a seguir su vocación sin temor en su primer Regina Cael

En su primer Regina Caeli como Papa, León XIV dirigió un emotivo mensaje a los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. En este histórico evento, el Pontífice subrayó la importancia de las vocaciones en la vida de la Iglesia, haciendo especial énfasis en la necesidad de acoger a los jóvenes y acompañarlos en su camino de fe.

El Papa destacó que, en la celebración del IV Domingo de Pascua, también conocido como el Domingo del Buen Pastor, la Iglesia hace una llamada renovada a las vocaciones. «No tengáis miedo de seguir la invitación de Cristo y de la Iglesia», fueron sus palabras dirigidas a los jóvenes, a quienes invitó a no dudar a la hora de seguir su llamado espiritual. León XIV destacó la urgencia de contar con ejemplos creíbles de dedicación y servicio, así como de comunidades que estén dispuestas a acoger y acompañar a las nuevas generaciones en su trayecto hacia una vida consagrada.

Este mensaje de León XIV se suma a la labor de su predecesor, el Papa Francisco, quien ya había insistido en la importancia de apoyar y acompañar a los jóvenes en su discernimiento vocacional.

En su discurso, el Pontífice también extendió un cálido saludo a los peregrinos presentes en la plaza, provenientes de distintas partes del mundo, como Malta, Panamá, Texas y España. En particular, León XIV dedicó unas palabras a los grupos provenientes de Granada, Valladolid y Torrelodones, reafirmando así su cariño y cercanía con el pueblo español.

Asimismo, el Papa no olvidó hacer un llamado a la paz mundial, mencionando especialmente el conflicto en Ucrania y pidiendo un alto al fuego en Gaza. León XIV también solicitó la liberación de los rehenes israelíes y la urgente asistencia humanitaria para las poblaciones afectadas por los conflictos, haciendo un llamado a la unidad y solidaridad global en tiempos de crisis.

Este primer mensaje de León XIV en el Regina Caeli marca el inicio de su pontificado con un fuerte énfasis en la vocación juvenil y la paz global, reafirmando su compromiso con la fe, la esperanza y la unidad de la Iglesia y el mundo.