Los hermanos decidirán si la Pastora de Santa Marina es restaurada

La Primitiva y Real Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina ha convocado a sus hermanos, a sendos Cabildos Generales con carácter extraordinario, que tendrán lugar, a partir de las 19:30 del sábado 29 de junio en el que, como es habitual , solo aquellos hermanos mayores de edad y con al menos un año de antigüedad podrán asistir. El objetivo de ambas convocatorias es someter a la valoración de los miembros de la corporación la restauración de la Divina Pastora de las Almas así como una reforma tanto de las Reglas Corporativas como del Reglamento de Régimen Interno.

A partir de hoy, 19 de junio, hasta el día del Cabildo, estará disponible el documento de la reforma de las reglas y reglamento de régimen interno, y a disposición de todos los hermanos que quieran consultarlo, en la Casa de Hermandad (Calle Amparo, 13) en horario de 19:00 a 21:00 horas. Así mismo, a aquellos hermanos que nos lo soliciten a través de correo electrónico, se les hará llegar los documentos con el proyecto, así como las reglas vigentes, para que puedan consultarlas.

La Imagen de talla de la Divina Pastora, es un icono celebérrimo, de incalculable significación religiosa, histórica e iconográfica, en razón de su primacía universal. Constituye el eslabón inicial de una gigantesca cadena de copias, variantes y nuevas creaciones, esparcidas por Andalucía, España y por el mundo entero. Está realizada en madera de incorruptible ciprés hasta el busto, y el resto en madera de cedro. De tamaño natural (1,27cm), en actitud sedente.

Aunque está concebida para ser ataviada con ricas telas, es de talla completa, excepto la cabellera postiza, y los brazos articulados. Estos últimos también estofados y policromados, al igual que el resto del cuerpo. Dicho estofado, oculto bajo los ropajes superpuestos, es de grandes flores multicolores, simbolizando las virtudes y prerrogativas marianas, como así mismo, a la altura del pecho una gran cartela con un sol radiado, también estofado en oro, con el símbolo mariano.

Posee un inefable rostro, de los más bellos en la escultura sevillana del Siglo XVIII, según el sentir de muchos tratadistas, en estos tres siglos de devoción pastoreña. Su cronología puede fecharse en torno a 1704-1705, pues fue bendecida el día de la Epifanía del Señor de 1705, en el antiguo Monasterio de las Madres Agustinas Ermitañas de la Encarnación, cuyo solar lo ocupa a día de hoy la actual Plaza de la Encarnación.

Con respecto a su autor, los últimos estudios e investigaciones universitarias se decantan por considerarla obra de Francisco Antonio Ruiz de Gijón. El cual se cree, está enterrado en la Iglesia de Santa Marina, justo a los pies donde se encontraba el retablo de la Divina Pastora. Las manos también son muy hermosas, al igual que el rostro, jugando con refinamiento en postura y dedos, que acentúan su gracia femenil y sevillana. Se han llegado a descubrir hasta tres capas de policromías en el rostro, y siete en las manos, todas ellas de buena calidad.

La actual, tanto en manos y rostro, de matiz cristalino y aporcelanado, parece ser obra de finales del Siglo XIX. En 1991-1992 el profesor Juan Manuel Miñarro López hizo una profunda restauración con criterio científico y conservador. Durante ella eliminó postizos interiores de escasa consistencia que formaban el cuerpo desde la cintura hasta los pies, y prolongó la talla desde el busto hasta los pies, completando e igualando la parte que le faltaba, extendiendo e igualando su rico estofado. Asimismo hizo una nueva base o peña de aspecto rocoso, para dejar mejor trabajada la figura del cordero que lleva a su diestra.