Los restos de Bohórquez, Queipo y su mujer, Genoveva Martí, incinerados en el tanatorio de Alcalá de Guadaira y entregados por la Hermandad de la Macarena a sus familiares

El círculo de la exhumación de los restos de Gonzalo Queipo de Llano, su esposa, Genoveva Martí -a la que han hecho corresponsable de lo que hiciese su marido, nadie sabe muy bien por qué, en todo un alarde de «condena consorte»-, y Francisco Bohórquez quedó cerrado con la incineración que tuvo lugar la pasada madrugada en el tanatorio de Alcalá de Guadaira según ha adelantado el diario local ABC de Sevilla.

Concluida la exhumación, siempre según la información desvelada por el rotativo hispalense, los coches fúnebres con los tres cuerpos, miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Macarena y familiares de los difuntos se trasladaron hasta el tanatorio donde fueron incineradas los restos alrededor de las seis de la madrugada.

Una vez terminado el proceso, la Hermandad de la Macarena entregó a las familias de los tres finados las cenizas poniendo punto y final a una exhumación que algunos han querido convertir en un circo, que ha sido todo un ejemplo de materialización de la venganza más rastrera, y que ha culminado con la sepultura privada de tres figuras esenciales para la ciudad de Sevilla y para sus cofradías, que lo serán para siempre, por más que a algunos les duela.