La Hermandad de la Resurrección tiene en el inmediato horizonte la celebración de su L Aniversario Fundacional que se celebrará entre los meses de enero de 2019 y enero de 2020. Con tal motivo, la Iglesia de Santa Marina y San Juan Bautista de la Salle acogerá este viernes la presentación del programa de actos y cultos conmemorativos. También se dará a conocer el logotipo diseñado por Rafael de Rueda y el cartel que ha realizado Luis Rizo Haro. Adicionalmente, el próximo domingo, en el mismo enclave, la corporación celebrará un cabildo general de carácter extraordinario en el que se presentará a los hermanos el mencionado programa de cultos y actividades concebidos con tal fin.
La Hermandad de la Resurrección nace en 1969 en el Colegio de La Purísima de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en la sevillana calle San Luis. Sus antecedentes hay que buscarlos en octubre de 1937, año en que se fundan tanto la Asociación La Salle de Antiguos Alumnos, en cuyo seno nacerá años más tarde la Hermandad, como la Hermandad de la Invención de la Santa Cruz y de la Divina Pastora, que llegó a sacar en procesión con todos los alumnos y profesores de La Purísima un paso con la Santa Cruz y otro con la Divina Pastora, por el barrio. Se intentó que llegara a erigirse como Cofradía de Penitencia del Colegio pero no se consiguió. Otro intento similar se hizo en 1945, también sin éxito. Para el tercero y definitivo la hermandad hubo de esperar veinticuatro años.
A comienzos de 1969, varios antiguos alumnos y padres de familia, dinamizadores de la Asociación La Salle, realizan una nueva tentativa de crear una cofradía de penitencia que, sin renunciar a las tradiciones sevillanas, diera continuidad a las actividades culturales y sociales de la Asociación La Salle, que empezaba a decaer. En un primer momento se piensa como titulares en un Crucificado y en la Dolorosa de Astorga del cercano Convento de Capuchinos, pero pronto surge la idea de escoger como titular la Resurrección de Jesucristo, de manera que, uniéndola a la devoción a la Santa Cruz, se pudiera dotar a la Semana Santa sevillana de un colofón acorde con los tiempos eclesiales inaugurados en el Vaticano II.
Es significativo que en el acta de la sesión en la que se aprueba el primer borrador de Reglas, y vinculándolo a la Hermandad de la Invención de la Santa Cruz antes citada, se hace constar que la comisión organizadora de la Hermandad de la Resurrección de Jesucristo y Nuestra Señora de la Aurora acuerda por unanimidad volver a dar culto a la Santa Cruz, símbolo de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Significativo, porque desde su origen la Hermandad se plantea ser cofradía de penitencia que presente a Sevilla los dos aspectos inseparables del Misterio Pascual: la Pasión y la Resurrección de Jesús.
La Comisión Organizadora, nacida como un grupo de trabajo dentro de la propia Asociación La Salle, se constituye en marzo de 1969, y a finales de septiembre adquiere una imagen de Virgen Dolorosa, tallada por Jesús Santos Calero, antiguo alumno del Centro, que es expuesta en el Colegio el 19 de octubre de 1969, a la vez que se abre la inscripción de Hermanos, que alcanza ese día el número de 134. La Dolorosa es bendecida en la Capilla del Colegio el 18 de enero de 1970 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Aurora.
Los meses posteriores se dedican, además de a poner en marcha diversas actividades y cultos, a elaborar las Reglas que permitan la aprobación canónica de la Hermandad. El primer borrador es aprobado por la Comisión el 30 de abril de 1970; ese día se le da nombre a la corporación: Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Cruz, Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, María Santísima de la Aurora y San Juan de la Salle y se aprueba el aspecto de las túnicas: de capa, blancas, con antifaz de color azul, de setenta centímetros sobre la cabeza. Sin embargo, debido al rechazo de diversos sectores eclesiales y cofradieros, el proyecto hubo de rehacerse, suprimiendo los aspectos penitenciales, consiguiéndose la aprobación de Reglas como Hermandad de Gloria el 19 de marzo de 1972. El 7 de abril de ese mismo año se convoca Cabildo General de Elecciones, del que sale elegida la primera Junta de Gobierno de la Hermandad, encabezada por José Luis Núñez González.
En enero de 1970 se había propuesto, y se desechó, la idea de adquirir cierta imagen de Resucitado existente en la localidad malagueña de Archidona. Ahora, recién elegida la Junta de Gobierno en 1972, se plantea la necesidad de tallar la mejor imagen posible de Jesucristo en su Resurrección. Por eso se dirige al más prestigioso imaginero local de la época, Francisco Buiza Fernández, a quien traslada las líneas iconográficas que debían guiar la talla. Las dificultades conceptuales y técnicas se suceden, pero la imagen puede ser, finalmente, bendecida el 14 de abril de 1973, días antes de la primera salida procesional, que tiene lugar el 22 de ese mismo mes.
En 1978 el Cabildo General decide la sustitución de la imagen de Nuestra Señora de la Aurora, adquiriéndose la nueva efigie al imaginero Antonio Joaquín Dubé de Luque. La bendición tiene lugar el 29 de octubre de dicho año, fecha en la que también se procede a inaugurar la primera Casa Hermandad, junto al Colegio de La Salle. A partir de ese momento, todos los esfuerzos se centran en conseguir la aprobación como corporación penitencial, volviendo a presentar a la Autoridad Eclesiástica, con mayor precisión ahora, las razones que justificaban la existencia en Sevilla de una Cofradía de Penitencia que presentara unidos los dos aspectos del Misterio Pascual.
El 12 de octubre de 1981, el Cardenal-Arzobispo de Sevilla, D. José María Bueno y Monreal, decreta que la Hermandad añada a su dimensión de Gloria las de Cofradía de Penitencia y Hermandad Sacramental, autorizando a efectuar Estación a la Catedral vestidos sus nazarenos con túnica en el contexto de la liturgia del Domingo de Resurrección, e invitándola a ser el exponente completo y la culminación de todo el Misterio Pascual de Jesucristo Nuestro Señor. Además, tres días más tarde, emite el Cardenal un nuevo decreto por el que se concede a la Cofradía el uso exclusivo de la Iglesia de Santa Marina, abandonada incluso concluida la restauración en 1970 desde el incendio de 1936.





