Martín Lagares firma el monumento a Marcelino Champagnat inaugurado por el alcalde de Sevilla en el Colegio Marista San Fernando

La obra, primera dedicada al fundador de los Hermanos Maristas en la capital andaluza, fue presentada ante la comunidad educativa del centro trianero en un emotivo acto presidido por José Luis Sanz.

El Colegio Marista San Fernando, en pleno corazón del distrito Triana, se convirtió este martes en escenario de un acto de especial significado para la comunidad educativa sevillana. El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, presidió la inauguración del monumento a San Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos Maristas, una escultura firmada por el artista onubense Martín Lagares, concebida como tributo a la educación y a la labor evangelizadora que inspiró la obra del santo francés.

El regidor hispalense subrayó en su intervención que el nuevo monumento es “no solo un homenaje al fundador de los Maristas, sino un monumento a la Educación con mayúsculas”, ensalzando la figura de quien dedicó su vida a formar y acompañar a los jóvenes más desfavorecidos, fundando hace 208 años una de las comunidades docentes más influyentes del mundo, presente hoy en más de ochenta países.

Sanz recordó que la presencia marista en Sevilla se remonta a hace más de 90 años, tiempo durante el cual “varias generaciones de sevillanos han sido formadas en valores humanos esenciales como la solidaridad, la fraternidad y el esfuerzo compartido”.

Pocas cosas hay más importantes que la educación, porque apostar por la educación es apostar por el futuro de nuestros niños y jóvenes”, afirmó el alcalde durante su discurso. En esta línea, insistió en que el compromiso con la enseñanza “debe ser una responsabilidad compartida entre administraciones, centros y sociedad”, al igual que lo fue para Marcelino Champagnat, quien concibió la educación como una herramienta de transformación y justicia social.

El primer edil quiso también felicitar al escultor Martín Lagares, autor de una obra que calificó de “bella y simbólica, llamada a convertirse en un referente permanente de la huella marista en la ciudad”. Según destacó, se trata de la primera estatua dedicada a Champagnat en Sevilla y de una de las pocas existentes en Andalucía, lo que refuerza el valor artístico y devocional del conjunto.

A partir de hoy, este monumento nos recordará siempre la huella que los Hermanos Maristas han dejado en Sevilla y la importancia de su misión educativa”, añadió Sanz, antes de dirigirse expresamente a la comunidad educativa del colegio, a la que reconoció como “heredera viva del espíritu de Champagnat y protagonista de una de las páginas más nobles de la educación sevillana”.

El alcalde concluyó su intervención asegurando que “hoy Sevilla es una ciudad mejor, porque rinde homenaje a uno de los grandes educadores de la historia”, destacando que Champagnat “luchó para que todos los niños, especialmente los más pobres, tuvieran acceso a una formación integral y en valores como la familia, la solidaridad y el esfuerzo personal”.

El acto, al que asistieron miembros del equipo directivo del centro, profesores, alumnos, familias y autoridades locales, se desarrolló en un ambiente de gratitud y orgullo institucional. La comunidad marista sevillana celebró así un reconocimiento público al legado pedagógico de su fundador, que sigue inspirando, dos siglos después, la labor de enseñanza cristiana y humana en las aulas del Colegio Marista San Fernando.