Más de cien aspirantes concurren a la igualá del paso de misterio del Señor Resucitado

Una convocatoria que marca un punto de inflexión

La noche del sábado estuvo protagonizado por un acontecimiento que, para muchos, simboliza el verdadero preludio del Domingo de Resurrección. La cuadrilla del paso de misterio del Señor Resucitado celebró su igualá bajo la dirección de Juanlu Berrocal, quien afronta un nuevo ciclo dentro de la Hermandad del Resucitado. Tras haber ejercido en los últimos tiempos como capataz general de la Cofradía, el mando directo y exclusivo de este conjunto representa para él un nuevo horizonte de responsabilidad.

Una respuesta multitudinaria que desbordó expectativas

La convocatoria se saldó con un hecho difícil de ignorar: 101 aspirantes respondieron al llamado, cifra que convirtió la jornada en un auténtico hito. Quienes acudieron lo hicieron movidos por la intención de incorporarse a la cuadrilla que tiene el privilegio de portar sobre sus hombros el paso en el día considerado la cúspide del calendario litúrgico cristiano. Cada uno de ellos, consciente del simbolismo que encierra ser los “pies del Señor”, llegó con la esperanza de formar parte de una tarea que trasciende lo meramente procesional.

Un liderazgo que se fortalece

La nutrida participación no solo evidenció el interés que despierta este paso dentro de la Semana Santa cordobesa, sino también el carisma indiscutible de Berrocal. Su figura, asentada en años de compromiso y dirección, continúa ejerciendo una poderosa atracción entre los hombres que integran —o aspiran a integrar— la cuadrilla. Este respaldo multitudinario reafirmó la percepción de que el capataz mantiene un vínculo sólido con los suyos, un lazo construido a base de disciplina, respeto y una forma de trabajar que ha calado profundamente.

Camino hacia el Domingo de Resurrección

En un ambiente marcado por la expectación y la solemnidad, la igualá dejó entrever la magnitud de lo que representa la próxima estación de penitencia. Cada gesto, cada palabra y cada paso durante la convocatoria pareció anticipar la emoción que envolverá a Córdoba en la mañana del Domingo de Resurrección, cuando el Señor vuelva a recorrer sus calles. La jornada del sábado se consolidó así como un anteludio vibrante, una antesala en la que se reafirmó la fuerza de una cuadrilla que se prepara para encarar su día grande con entrega absoluta.