Málaga

Memorias de la Magna de Málaga: Como Tú Ninguna, Esperanza del Perchel

Uno de los acontecimientos cofrades más importantes de la década ha sido, sin duda, la Magna celebrada en Málaga capital con motivo del centenario de la Agrupación de Cofradías, que ha puesto en la calle a dieciséis hermandades y sus respectivos tronos, citando a gran cantidad de cofrades en la Capital de la Costa del Sol. Todo ello tras la desoladora época de la pandemia, algo que parece que comenzamos a superar por fortuna. Por ello, desde este portal nos hemos propuesto rescatar momentos de especial relevancia y belleza plástica -por un motivo u otro- a través de vídeos, haciendo una sección específica para ello. Sin ánimo de extendernos en demasía, se trata de ofrecer pinceladas de las maravillas que nos dejó la Magna malagueña.

Andalucía había quedado huérfana de la presencia sus Esperanzas por las calles durante demasiado tiempo. Málaga fue de las primeras en recuperarla merced a la presencia de la bellísima Virgen de la Esperanza del Perchel en la mencionada Magna del mes de octubre, en la que la singular dolorosa volvió a brillar con luz propia, deparando momentos inolvidables en tal jornada.

La calle Cisneros se engalanaba de elegancia revestida con la intimidad de la noche para recibir al mayestático trono de la Virgen de la Esperanza. Allí, una bellísima y continua petalá ornamentó, más si cabe, el discurrir de la dolorosa Coronada Canónicamente en 1988 por tan bello enclave, deparando sin lugar a dudas uno de los grandes momentos de la Magna malagueña.

Sonaba la marcha «Como Tú Ninguna«, una de las marchas con mayor repercusión de la última década, compuesta por David Hurtado e interpretada por su Banda de Música de la Esperanza, que vino a poner el contrapunto sonoro perfecto a tan inolvidable y hermoso momento que quedará grabado, a buen seguro, en el imaginario colectivo de la Málaga cofrade, que por fin pudo calmar la sed de contemplar a su Esperanza por sus calles. La formación musical malagueña ofreció un gran nivel tras su imagen titular, a la que supo rezar como siempre, y a la vez como nunca a tenor de las circunstancias.

A fin de cuentas, la Hermandad del Paso y la Esperanza devolvió a Málaga lo que, por derecho, le pertenece: la serena mirada de la bellísima dolorosa del Perchel, que vino a iluminar los corazones de todos aquellos que se plantaron a contemplarla sobre su majestuoso y celestial trono, una de las grandes joyas de la Capital de la Costa del Sol.