Málaga

Memorias de la Magna de Málaga: El Descendimiento y Cruz de Humilladero

Uno de los acontecimientos cofrades más importantes de la década ha sido, sin duda, la Magna celebrada en Málaga capital con motivo del centenario de la Agrupación de Cofradías, que ha puesto en la calle a dieciséis hermandades y sus respectivos tronos, citando a gran cantidad de cofrades en la Capital de la Costa del Sol. Todo ello tras la desoladora época de la pandemia, algo que parece que comenzamos a superar por fortuna. Por ello, desde este portal nos hemos propuesto rescatar momentos de especial relevancia y belleza plástica -por un motivo u otro- a través de vídeos, haciendo una sección específica para ello. Sin ánimo de extendernos en demasía, se trata de ofrecer pinceladas de las maravillas que nos dejó la Magna malagueña.

La excelencia se presta, en el mundo de las Cofradías, rendida a los pequeños detalles, los cuales, en su conjunto, conforman el entorno magistral en el que se diluyen los matices que proporcionan a este gran fenómeno un sello inigualable. El movimiento, los colores, los olores y la música se entremezclan para configurar pequeños oasis de paz que nos permiten abandonarnos a las pasiones de la vida.

Son las mismas sensaciones que sentimos cuando un paso o trono nos alcanza al son de la música celestial de nuestras bandas. En ese preciso instante, la liberación y el sentimiento nos embriagan para modelar instantes que quedarán durante un largo tiempo en nuestra memoria.

Algo así debieron sentir los que fueron testigos de la salida del Santísimo Cristo del Descendimiento en aquel gran evento que nos devolvió las ganas de renacer.

La Plaza de Toros de la Malagueta sería testigo vivo de la reinstauración del culto público procesional en el preciso momento en el que se abrieron las puertas de la casa de hermandad que rinde culto al grupo escultórico concebido por Luis Ortega Bru. Esperaba, la magistral Banda de Música de la Cruz de Humilladero que volvería la histórica salida al son de la obra maestra que Abel Moreno dejó para la capital de la Costa del Sol. «Cristo de la Agonía» encendió los corazones de los allí presentes con su suave melodía preparada para ejecutar al milímetro el giro que llevaría al trono a encarar el parque.

Unos segundos de emoción tras casi dos años de espera que para el cofrade ha sido una eternidad.