Que la solidaridad es una seña de identidad de las distintas hermandades, que configuran el universo cofrade, es una evidencia que se revela en multitud de informaciones que dan cuenta de las diversas iniciativas, que las corporaciones ponen en marcha a lo largo de todo el curso cofrade y con particular énfasis, cuando nos hallamos inmersos en las fechas cercanas a la Natividad del Señor. Una de estas corporaciones es la primitiva hermandad de Nuestra Señora de Villaviciosa, Patrona de Enfermería, que ha desarrollado una intensa labor asistencial en las semanas de Adviento, que se ha materializado en sendas muestras del compromiso de la hermandad lefítica.
Una de ellas, desarrollada junto a la inestimable colaboración de la Subdelegación de Defensa en Córdoba, que hizo llegar a la Vocalía de obras sociales y caridad de la hermandad, multitud de kilos de alimentos que fueron depositados en la Casa de Acogida Madre del Redentor. Adicionalmente, en las últimas horas y bajo la hermosa premisa de que «Navidad es Caridad», la hermandad de San Lorenzo ha destinado 120 kg de patatas frescas al comedor social de los Padres Trinitarios y a la Casa Diocesana de acogida, además de decenas de kilos de ropa y mantas, con el objetivo encomiable de convertir estas fechas en un tiempo de esperanza más amable para quienes son castigados por la desigualdad social que nos azota.
Ambas muestras ponen de manifiesto que la solidaridad se ha convertido en una seña de identidad para todas las hermandades que se precien de serlo, con la premisa inalterable de que la solidaridad cofrade continua vigente y latente durante todo el año porque como dicen los responsables de la hermandad de Villaviciosa, siempre es tiempo para la esperanza.





