Nuestra Señora de los Dolores visitará el barrio de Su Eminencia en su traslado de regreso el 7 de septiembre

La dolorosa modificará su itinerario para encontrarse con los fieles de la Parroquia del Carmen a petición expresa de su comunidad parroquial

En un gesto cargado de cercanía pastoral y fraternidad cristiana, la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores ha anunciado una modificación significativa en el itinerario de regreso de su titular mariana desde la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz hasta su sede canónica, prevista para la mañana del domingo 7 de septiembre. El motivo de este cambio responde a la solicitud formalmente elevada por la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, del barrio de Su Eminencia, que ha querido propiciar el encuentro de la Virgen con su feligresía durante el recorrido.

En atención a dicha petición, la dolorosa, tras iniciar su marcha desde la parroquia que acoge los cultos de septiembre, tomará una nueva ruta que incluye el paso por el corazón del barrio de Su Eminencia, permitiendo así que los vecinos puedan rendirle homenaje y elevar sus plegarias ante su presencia.

El itinerario definitivo de regreso, salvo causa de fuerza mayor, será el siguiente: Ronda de la Doctora Oeste, Ronda de Padre Pío, Avenida de la Plata, La Calesera, Los Rosales, Fernando de Rojas, Virgen de Lourdes, Pedro de Valdivia, Ingeniero La Cierva, Los Gavilanes, Juan Talavera Heredia, Afán de Ribera, Nuestra Señora de los Dolores, culminando con la entrada solemne en su templo.

En cuanto al recorrido de ida, la hermandad ha comunicado una leve alteración: se sustituirá el paso por las calles Salteras y Los Rosales, discurriendo en su lugar por Doña Francisquita durante el trayecto hacia el barrio de Padre Pío, donde se ubica la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, sede de los cultos de la Virgen en la primera semana de septiembre.

Desde la corporación se ha querido expresar públicamente el afecto hacia ambas comunidades parroquiales, a quienes se les encomienda en la oración ante Nuestra Señora de los Dolores, invocando su protección sobre todos los vecinos y sus familias. Este acto no solo refuerza los lazos entre las distintas feligresías del entorno, sino que encarna la dimensión misionera y acogedora de la devoción popular que tan profundamente arraiga en estos barrios sevillanos.