Osuna presenta el cartel de la Romería del Rocío 2026, una obra de Pablo Fernández Moya que exalta la identidad y la devoción del pueblo

Una proclamación de fe abre la composición: “Osuna detrás de Ti, Rocío”

La Hermandad ha dado a conocer, en el transcurso de la jornada del Triduo celebrado en el día de hoy, el cartel anunciador de la Romería del Rocío de Osuna 2026, una obra firmada por N.H.D. Pablo Fernández Moya que articula un discurso visual de honda carga simbólica. La pieza se presenta bajo el lema “Osuna detrás de Ti, Rocío”, una expresión que trasciende la mera función nominativa para convertirse en una afirmación colectiva de fe, pertenencia y seguimiento.

En esta formulación inicial se condensa la idea de un pueblo que se sitúa espiritualmente tras la Virgen, avanzando bajo su guía y depositando en ella su esperanza. La composición, en este sentido, no se limita a ilustrar una escena, sino que proyecta una narrativa devocional en la que Osuna se reconoce como comunidad peregrina, unida en torno a la figura de la Madre de Dios.

El Simpecado y la simbología celestial articulan el núcleo de la obra

Presidiendo el conjunto emerge un círculo dorado de gran intensidad lumínica, elemento que remite a la divinidad, la eternidad y el poder celestial, configurando un espacio donde lo terrenal y lo trascendente convergen. Este resplandor envuelve la escena y otorga al cartel una dimensión casi mística, en la que la presencia de la Virgen se manifiesta como luz que guía y ampara.

En el eje central se dispone el Simpecado de Osuna, concebido como el auténtico corazón de la composición. Elevado con solemnidad, encarna la pureza mariana y simboliza el vínculo profundo entre la Hermandad y la Blanca Paloma. Su riqueza ornamental, junto a los elementos florales que lo acompañan, evoca una tradición acumulada a lo largo del tiempo, en la que se entrelazan promesas, emociones, plegarias y memoria colectiva.

El entorno se completa con la presencia de juncos y vegetación de marisma, que remiten al paisaje característico del camino rociero. Estos elementos no solo cumplen una función estética, sino que se erigen como símbolos de renovación, esperanza y tránsito espiritual, asociados al esfuerzo del peregrino en su caminar hacia la aldea.

Un recorrido visual entre origen y destino que sintetiza la peregrinación

En la zona inferior de la obra se representan dos enclaves fundamentales que delimitan el sentido de la romería. A un lado, la Iglesia del Carmen de Osuna, punto de partida desde el que cada año se inicia el camino entre rezos, cantos y emoción contenida; al otro, la Ermita del Rocío, meta final y espacio de encuentro con la Virgen. Entre ambos templos se establece una línea simbólica que resume el itinerario espiritual, desde lo cotidiano hasta lo eterno.

En el horizonte avanza la carreta de Osuna, integrada entre pinares y dotada de una presencia discreta pero significativa. Este elemento encarna el esfuerzo compartido y la continuidad de una tradición transmitida de generación en generación, representando a un pueblo que persevera en su compromiso con la devoción rociera.

La composición se completa con la palabra ROCÍO, cuyas letras incorporan en su interior escenas del peregrinaje. Lejos de constituir un recurso meramente tipográfico, estas formas se convierten en depósito de vivencias, imágenes y recuerdos, en los que se condensan el polvo de los caminos, las carretas, las flores y las emociones que definen la romería.

De este modo, el cartel no se limita a anunciar una cita en el calendario, sino que construye un relato visual que expresa la identidad devocional de Osuna, articulada entre su templo de origen y la ermita de destino, entre el inicio del camino y su culminación, siempre bajo la premisa que lo vertebra: caminar detrás de la Virgen del Rocío.