Pachi Giraldo emociona con una sentida Felicitación a María Santísima de La Victoria

En vísperas de Nochebuena, en la parroquia de Santa Beatriz de Silva, se ha celebrado la Felicitación a María Santísima de la Victoria, a cargo de nuestro compañero Francisco Javier Giraldo Fernández «Pachi».

Comenzó, como no podía ser de otra forma, agradeciendo su nombramiento y acordándose de su progenitor, fallecido en este 2023. Hizo alusión igualmente, a su recién nacido tercer nieto. Un emocionante comienzo que sentó las bases de una exaltación perfectamente hilvanada.

Pachi dividió su exaltación en varios capítulos, empezando con un recuerdo a la Navidad, tan importante para las familias cristianas:

Huele a castañas asadas
Tardes ahumadas
Humaredas soñadas
Luces navideñas
Decoran las entrañas

La vida se exalta
Villancicos alaban
La buena nueva ensalza

Árboles decorados
Dulces, mantecados
En bandejas postrados
Deseando ser probados

Pastorcillos complacidos
Portales de Belén soñados
Aguinaldos preparados
Muérdago acicalado

Velas engalanadas
Mesas ataviadas
Familias reunidas
Panderetas enloquecidas
Zambombas enronquecidas
Ilusiones renovadas
Algarabías inusitadas
Emociones ansiadas
Miradas anheladas
Nostalgias abrazadas
Nacidos presentados
Almas recordadas
Regalos llenos de magia
Una noche de hechizo
Nochebuena deseada
Que sabe a Victoria

En el primer capítulo, Pachi hizo balance de los momentos vividos en este año que termina en pocos días. Enlazó con el capítulo de la amistad, tan presentes en esos momentos de la vida, esa vida en la que Giraldo tiene tan presente a María.

A Ella se encomendó para transitar el largo y duro camino. Le pidió consuelo y protección como madre nuestra que es.

«Victoria eres
Amparo de frustraciones
De unos pecadores
Paño que enjugas
Nuestros temores
Mano de caricias
Por nuestras indecisiones
Pedimos perdones

Miro tu cara
Para pedir compasión
Por ser débil de decisión
Tus lágrimas son bendición
Esperanza del pecador
Eres Victoria de Amor
Madre del Cautivo del Cedrón».

Concluyó con un recuerdo a Fray Ricardo y una letanía cofrade, a los sones de la marcha «El Cielo de Capuchinos», dedicada a su memoria, compuesta por un emocionante rosario de advocaciones marianas que ha finalizado con una intensa ovación del público presente, absolutamente entregado al verbo del exaltador.