El Pleno de la Diputación de Córdoba, en su sesión ordinaria correspondiente al mes de diciembre, celebrada este miércoles, ha fijado en 300 euros la tasa por la utilización de la iglesia del Palacio de la Merced para la celebración de matrimonios y ha aprobado su ordenanza fiscal reguladora, con el voto a favor del PP, las abstenciones de PSOE y Vox y el voto en contra de IU.
Una medida que ha sido respondida en el pleno por el portavoz del PSOE, José Antonio Romero, manifestando que el equipo de gobierno del PP «va a tener un problema con esto», toda vez que la ordenanza únicamente menciona el término «matrimonio» sin especificar si se trata de civil o religioso, por lo que, siempre según la interpretación del socialista, «si viene alguien y paga los 300 euros para casarse por lo civil, la ordenanza no lo prohíbe».
Un extremo que, si se materializa, podría generar más de una polémica en un templo cuya propiedad pertenece a la Diputación pero que está sacralizado y alberga en su interior desde hace años ceremonias religiosas amén de ser sede canónica de la Hermandad de la Quinta Angustia. El presunto problema ha sido atajado de inmediato por el presidente de la institución, Salvador Fuentes, que ha aclarado que en el texto se está hablando de «bodas», añadiendo que «no vamos más allá».
Sin embargo, habrá que concretar la literalidad de la citada ordenanza para testar si su hipotética ambigüedad permitiría una interpretación amplia de la norma o si, en su defecto, Romero se ha excedido a la hora de enunciar conclusiones. Como habrá que determinar si resulta aconsejable afinar más la norma para evitar polémicas que podrían provocar algún que otro disgusto.
Antiguo convento
El antiguo Convento de Nuestra Señora de la Merced, actual sede de la Diputación de Córdoba, fue inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (Cgpha) como Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de Monumento, por Decreto 453/2008 de 9 de septiembre.

Su existencia se remonta al siglo XIII en la creencia de haber sido fundado, según la tradición, por el propio San Pedro Nolasco, en el lugar donde se ubicaba la vieja ermita visigoda de Santa Eulalia, que el rey Fernando III el Santo, tras la conquista de la ciudad, cediera a la Orden de la Merced.
Del primitivo edificio medieval apenas se conservan vestigios y el inmueble, tal y como ha llegado a nuestros días, es producto de sucesivas intervenciones, entre las que destaca la realizada durante el siglo XVIII, por la que se convirtió en el más importante monumento de estilo barroco de la ciudad de Córdoba.
En 1836, el convento mercedario se convirtió en hospicio provincial hasta 1967, fecha en la que se acuerda el traslado de la Diputación. Hasta entonces ubicada en antiguas dependencias del convento de San Pablo. Ante la necesidad de adecuarlo a su nuevo uso, en 1970 se acomete otra reforma dirigida por el arquitecto Rafael de la Hoz.
Este BIC del patrimonio histórico andaluz se configura como un gran rectángulo con las dependencias articuladas en torno a dos claustros, separados por la iglesia, pero comunicados entre sí a través de un corredor que discurre por detrás de la cabecera del templo.
El claustro pequeño, denominado Patio Blanco, es de planta rectangular, tiene el paramento enlucido y encalado y se caracteriza por su sobriedad. El claustro grande, conocido como Patio Barroco, es una de las muestras más sobresalientes del barroco cordobés. De forma cuadrangular, tiene dos plantas; la baja conformada por una galería porticada de arquerías de medio punto sobre pares de columnas toscanas de mármol blanco, asentadas sobre podium rectangular y cimacio superior.
En el centro del patio se encuentra una gran fuente de mármol negro con aplicaciones en piedra blanca. La planta alta presenta balcones enmarcados con molduras y separados por pilastras cajeadas. La escalera imperial, de mármol negro, rojo y blanco, arranca desde la crujía meridional del claustro principal, cubriéndose con cúpula semiesférica sobre pechinas.





