Rafael Cano y la determinación convertida en hermandad

El futuro de las cofradías cordobesas pasa por las vísperas. Agrupaciones parroquiales, prohermandades, ad experimentum y cofradías de pleno derecho aguardan el momento del gran salto, que les permita incorporarse a la Semana Santa de Córdoba.

Entre ellas, dos nombres sobresalen: el de la Salud de Puerta Nueva y su hermano mayor, Rafael Cano. La corporación se ha convertido en una de las más pujantes del panorama cofrade cordobés y uno de sus grande artífices es Cano.

Sin haber llegado a los treinta años, su liderazgo en la cofradía del Jueves de Pasión es incuestionable, como refleja su reelección. Tras la misma, en apenas uno o dos años, la institución nazarena dejará de estar ad experimentum, para pasar a ser hermandad de pleno derecho. Un momento que culminará el proceso de fundación de la hermandad que comenzó su padre y al que Cano le ha dado el impulso definitivo.

Los datos están ahí: las dos imágenes titulares, las figuras del misterio, la salida en 2025 de la Virgen de Regla bajo palio tras el Señor de la Salud, las túnicas, los más de 700 hermanos en nómina y los más de 300 (sin contar costaleros) en el cortejo.

Cifras que demuestran un crecimiento exponencial y que, como el propio Cano señalaba en una entrevista a Gente de Paz, permiten que la Salud de Puerta Nueva esté preparada para formar parte de la Semana Santa en el mismo momento que complete su proceso para convertirse en hermandad. Y aunque como él mismo reconocía la cofradía está preparada para que cualquier hermano asuma el relevo, no es menos cierto que buena parte del éxito logrado se debe a su determinación.