La Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural de la Archidiócesis de Sevilla, en colaboración con la Hermandad de la Sagrada Cena, ha emprendido desde el pasado 18 de agosto la restauración del retablo mayor de la iglesia de Nuestra Señora de Consolación, popularmente conocida como Los Terceros. Con esta intervención se da continuidad a las actuaciones ya realizadas en el templo durante el año 2017, consolidando así un proceso de conservación integral en este espacio de especial relevancia devocional e histórica.
Un retablo barroco de gran monumentalidad
El retablo mayor, concebido en el siglo XVII por el artista Dionisio de Ribas, constituye una pieza de gran monumentalidad, reconocible por la riqueza de su ornamentación y por la calidad técnica que caracteriza la imaginería del autor. En su diseño, Ribas plasmó la unción propia de su estilo, dejando una obra que se erige como uno de los principales exponentes del patrimonio sacro de la ciudad.
Deterioro y problemas estructurales
El estado actual de conservación del conjunto es muy deficiente. El paso del tiempo ha provocado un oscurecimiento generalizado tanto en los dorados como en las policromías, consecuencia del envejecimiento natural de las capas filmógenas. A nivel técnico se han detectado pérdidas de material, zonas fragmentadas, aperturas en los ensambles y problemas de cohesión en los distintos estratos, lo que pone de manifiesto la necesidad de una intervención inmediata.
Un análisis de su estructura interna ha revelado, además, complicaciones derivadas de transformaciones estéticas acometidas desde el siglo XVIII hasta nuestros días, que han afectado de manera significativa al eje central del retablo.
Dirección técnica y colaboración institucional
La Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural asume la dirección y supervisión de las obras, garantizando que la intervención se ajuste a los criterios de conservación y al respeto debido al valor religioso y artístico de este bien cultural de la Archidiócesis.
Desde el propio organismo diocesano se ha destacado que esta iniciativa constituye “un esfuerzo conjunto, donde los mecanismos colaborativos se impulsan una vez más, en este caso entre la Hermandad de la Cena, la Archidiócesis y la generosidad de personas dispuestas a invertir en el mantenimiento y la recuperación del patrimonio sacro de nuestra ciudad”.





