San Benito estrenará el dorado de la canastilla del paso del Cristo de la Sangre el próximo Martes Santo

La Junta de Gobierno de la Hermandad de San Benito, reunida en Cabildo de Oficiales, aprobaba en marzo de 2022 la restauración del dorado del paso del Santísimo de la Sangre. Una restauración que, una vez concluida en cuanto a la canastilla del retablo itinerante, ya luce en la sede canónica de la corporación hispalense. Este proceso, que comenzó tras la Semana Santa, ha sido acometido por el conocido dorador Paco Pardo, quien es conocido por trabajos tan importantes como el dorado del paso del Sagrado Corazón de Nervión y propio paso de misterio de la Hermandad de San Benito. En concreto, este año se estrenará la restauración y el dorado de la canastilla al completo. Además de todos los ángeles que componen el conjunto que los está restaurando Carlos Peñuela. El año que viene está previsto que se termine con la restauración del respiradero completo.

Las andas procesionales del Cristo de la Sangre son de estilo barroco diseñado y tallado en madera de pino de Flandes por Antonio Martín Fernández (1967-69), iluminado por seis airosos candelabros de guardabrisas, siendo la ebanistería obra de Francisco Bailac. La canastilla se adorna con cuatro cartelas con las distintas piezas del escudo de la Hermandad, de Martín, y otras cuatro con escenas de la vida de Cristo, de Buiza.

Además, en sus entrantes se sitúan las esculturas de los cuatro Evangelistas, mientras que en los respiraderos figuran doce miniaturas de santos sevillanos y benedictinos. Sobre el frontal del paso aparece un ángel custodio que representa el triunfo de la Eucaristía, que porta una Custodia de plata del taller de Villarreal (1972). Todas las figuras, junto a los treinta y seis ángeles querubines que revolotean por el conjunto, son obra de Francisco Buiza (1969). El dorado original del paso corresponde a Luis Sánchez Jiménez (1969); y su llamador, de bronce dorado, fue realizado por Orfebrería Villarreal (2006).