Sevilla recuerda el centenario de la antigua Capilla de los Dolores del Cerro del Águila con un azulejo conmemorativo

José Luis Sanz reivindica el papel de «La Capillita» en la historia del barrio y anuncia la cesión de una parcela municipal para la Obra Social de la Hermandad

El Cerro del Águila ha recuperado un capítulo esencial de su memoria colectiva con la inauguración de un azulejo conmemorativo dedicado al centenario de la primitiva Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, un enclave estrechamente vinculado a los orígenes y a la consolidación del barrio. El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha participado en el acto de descubrimiento de esta pieza, que permite mantener presente el recuerdo de aquel primer templo que durante décadas desempeñó un papel central en la vida de la zona.

La efeméride se remonta al 6 de junio de 1926, fecha en la que el cardenal arzobispo de Sevilla, Eustaquio Ilundáin y Esteban, bendijo la capilla levantada en el enclave donde actualmente se encuentra la avenida de Hytasa. Aquel pequeño templo, conocido afectuosamente por los vecinos como «La Capillita», permaneció durante 27 años como primer y único templo del Cerro del Águila, hasta que en 1953 concluyeron las obras del actual templo de Nuestra Señora de los Dolores.

Un templo alrededor del que creció el barrio

Durante su intervención, José Luis Sanz ha definido la colocación del azulejo como «un acto sencillo en su forma, pero enorme en su significado», precisamente porque permite recuperar un episodio que, según ha señalado, forma parte inseparable de la historia del Cerro del Águila y, por extensión, de la propia historia de Sevilla.

El alcalde ha evocado aquel 6 de junio de 1926, cuando Eustaquio Ilundáin y Esteban bendijo la primitiva capilla, recordando la denominación popular con la que los vecinos terminaron identificándola. Para Sanz, aquel espacio representó mucho más que una instalación provisional, ya que durante casi tres décadas se convirtió en uno de los principales lugares de reunión de quienes dieron sus primeros pasos como comunidad en el barrio.

«Fue durante 27 años el único templo del barrio y fue, sobre todo, un lugar alrededor del cual comenzó a crecer y a organizarse una comunidad», ha destacado el alcalde, poniendo de relieve la dimensión social que adquirió aquella capilla más allá de su función estrictamente religiosa.

Generaciones de vecinos encontraron allí un espacio para la fe, la convivencia y el encuentro, en un periodo en el que el Cerro del Águila comenzaba a adquirir su propia identidad. Sanz ha rememorado cómo en sus dependencias y en su entorno se compartieron «alegrías y dificultades», convirtiendo aquel pequeño templo en un punto de referencia para los primeros habitantes de la zona.

La instalación del azulejo responde así a la voluntad municipal de preservar y hacer visible la memoria de los barrios sevillanos, especialmente la de aquellos enclaves que desempeñaron una función determinante en su nacimiento y desarrollo. El alcalde ha expresado su deseo de que la pieza permanezca como testimonio para las generaciones venideras: «Queremos que este azulejo sirva para que quien pase por aquí dentro de diez, de cincuenta o de cien años pueda detenerse, leerlo y saber que en este lugar estuvo la primera iglesia del Cerro del Águila».

En esta recuperación de la memoria colectiva también ocupan un lugar destacado las personas que contribuyeron, con su esfuerzo y su fe, a levantar y consolidar el barrio. Hombres y mujeres anónimos que participaron en la construcción de aquella comunidad forman parte igualmente de la historia que ahora recuerda el nuevo azulejo.

El Ayuntamiento prepara la cesión de una parcela para la Obra Social

El acto ha servido además para anunciar una actuación de carácter social vinculada a la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro del Águila. José Luis Sanz ha informado de que el Ayuntamiento está avanzando en la puesta a disposición de la corporación de una parcela municipal de aproximadamente 300 metros cuadrados, ubicada en las calles Dante y Tarragona y actualmente en desuso.

El objetivo de esta cesión es que la Hermandad pueda desarrollar en dicho espacio instalaciones destinadas a su Obra Social, reforzando de este modo la colaboración entre la institución municipal y una corporación que mantiene una actividad directamente vinculada a las necesidades de los vecinos del barrio.

Sanz ha explicado que se trata de «un proyecto de interés general para el barrio y para Sevilla» y ha señalado que el Ayuntamiento continuará trabajando junto a la Hermandad para hacerlo posible una vez que concluyan los trámites administrativos necesarios.

El alcalde ha situado esta iniciativa dentro de una concepción de la acción municipal basada también en la colaboración con las entidades que desarrollan su actividad de manera directa en los barrios. «Apoyar a quienes trabajan cada día por sus vecinos es también una forma de construir ciudad», ha afirmado.

De este modo, el centenario de aquella «Capillita» que durante 27 años fue el único templo del Cerro del Águila queda unido a una actuación de presente y de futuro, vinculada a la labor social de la Hermandad de los Dolores y a su relación cotidiana con el barrio.