Siete años de ilusiones compartidas

Cualquiera que de un modo u otro pertenezca el universo cofrade es plenamente consciente de la importancia creciente que los últimos años han ido adquiriendo los movimientos juveniles en el seno de las distintas corporaciones que lo configuran. 

Hoy, los grupos jóvenes protagonizan buena parte de la actividad cotidiana de las hermandades son testigos de su desarrollo y encabezan un sinfin de iniciativas formativas solidarias y en definitiva cofrades que ejemplifican de manera fehaciente hacia dónde se dirige el futuro de nuestras cofradías.

Hace apenas unas horas uno de estos grupos jóvenes celebraba, en el seno de la cofradía a la que pertenece, en el mismísimo corazón del Naranjo, su séptimo año de vida. Siete años de compañerismo, de risas e emociones, de devoción al Santísimo Cristo de la Agonía y a la Virgen de la Salud, la que en apenas unos meses pisará las calles de Córdoba para sanar los corazones afligidos. Siete años de idas y venidas, de alegría y desengaños, de superar juntos los obstáculos…

Siete años de ilusiones compartidas de construir un futuro mejor de crecer juntos con la esperanza de cumplir los sueños de Cofradías que derivan de la semilla que un día alguien sembró en sus corazones. Siete años, tan sólo siete años y nada menos que siete años… los primeros siete años, de que su juventud alumbre el sendero de promesas hasta que atraviese la frontera imaginaria que separa los soñado de lo sentido.