Faltan solamente unas horas para que la Pro-Hermandad de la Bondad vuelva a recorrer las calles de la Fuensanta acompañada musicalmente por la Agrupación Musical Cristo de Gracia de Córdoba. Pese a no poder disponer del paso antiguo de la Borriquita para su salida procesional de este sábado, la Pro-hermandad ha decidido finalmente estrenar el guardia judío que no observará la original disposición concebida por el imaginero, por razones de espacio pero sí cumplirá el anhelo de quienes deseaban que este estreno se pudiera materializar desde el pasado año.
La nueva figura formará parte del misterio que representa la cofradía, las Negaciones de San Pedro. La imagen es obra de Antonio Bernal Redondo, autor de los titulares de la Pro-hermandad, Nuestro Padre Jesús de la Bondad, Nuestra Señora Reina de los Apóstoles y San Pedro Apóstol. El guardia lleva por nombra Oron que significa luz y fuerza: se encuentra algo retirado de Jesús. Es el que porta la cuerda que apresa las manos del Señor y una antorcha para iluminar la zona del patio por donde transita el Reo.
Volverán a componer la escena la imagen de San Pedro Apóstol y la réplica del simbólico pocito que cierra la trasera del futuro misterio de la corporación de la Fuensanta. Cabe recordar que el pozo, tan ligado a la Virgen de la Fuensanta, ha sido concebido por una multiplicidad de artistas que han puesto su creatividad al servicio de la Pro hermandad cordobesa. Así, la carpintería ha sido realizada por Fernando Hidalgo, la talla es obra de José Carlos Rubio Valverde, la policromía ha sido creada por Francisco Valenzuela y los trabajos de forja han sido ejecutados por Carpintería metálica Juan Claudio Atalya. Un trabajo multidisciplinar para dotar al paso de misterio de la Bondad de un elemento estético extremadamente llamativo, singular y simbólico.
La cruz de guía de la corporación del Santuario se pondrá en la calle a las 18:00 horas para recorrer un itinerario que discurrirá por El Pocito (18:15), Periodista Ricardo Rodríguez (18:35), Periodista Eduardo Baro (19:00), Periodista José Luis de Córdoba (19:25), Calderón de la Barca (19:55), Ntra. Sra. de la Fuensanta (20:25), Pintor Pedro Bueno (20:40), Hernando de Magallanes (21:00), Melilla (21:15), Cáñamo (21:30), Madre Mogas (21:45), Ntra. Sra. de la Fuensanta (22:00), Pelagio (22:15), Cuesta de la Pólvora (22:30), Conquistador Ordoño Álvarez (22:45) y Plaza Ntra. Sra. de la Fuensanta (23:15), estando prevista la entrada a las 23:30. El paso del Señor estará mandado, un año más, por Juan Horacio de la Rosa.
La cofradía seguirá procesionando con el mismo paso de misterio que el año pasado -“el paso chico”, que ha regresado, in extremis, desde Alicante; llegó al Santuario el pasado miércoles-, no pudiendo utilizar el antiguo de la Hermandad de la Borriquita de Córdoba por las vicisitudes explicadas hace unos días en este medio, toda vez que el paso nuevo de la cofradía del Domingo de Ramos no ha estado terminado con la suficiente antelación como para que sea viable que la Bondad utilice el que la Hermandad de San Lorenzo ha usado hasta el pasado año. Por tanto, el paso sobre el que procesionará el Señor será, un año más el que pertenecía anteriormente a la Hermandad de la Divina Misericordia de la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra, en virtud de la lógica decisión adoptada por el equipo de gobierno de la corporación, que ha entendido que no se podía esperar más. Es un paso de misterio en el que calzan 30 costaleros, cuya parihuela está realizada en madera de pino y el canasto en madera de cedro, con cuatro capillas principales y juego de candelabros de guardabrisas con siete puntos de luz cada uno. Se completa con juego de respiraderos y faldones en terciopelo y damasco de color negro.
Con la definición de estos detalles, comienza a vislumbrarse la cercanía de una nueva Semana Santa, toda vez, que la Bondad es la primera cofradía que se pone en la calle, anticipando con su presencia la llegada del ansiado Domingo de Ramos, consolidándose como una cita importante en el calendario cofrade, y materializando una pujanza que, pese a las dificultades ajenas sobrevenidas, está fuera de toda duda.




















