Córdoba, Portada

Tubamirum agradece a la Soledad que contase con sus servicios para el suspendido traslado a Guadalupe

Apenas un día después de que la franciscana hermandad de María Santísima de la Soledad anunciase la decisión de suspender el traslado público de María Santísima en su soledad a su nuevo hogar de la parroquia de Guadalupe, la banda de musica Tubamirum de Cañete de las Torres ha querido agradecer a la corporación franciscana que contase con sus servicios para el traslado previsto. En el citado comunicado, la banda subraya que «las circunstancias actuales, tal y como informó la propia Hermandad, impiden que dicho traslado se realice en las condiciones previstas, por lo que no tendrá lugar el acompañamiento musical que tanto había ilusionado a nuestra formación». «No obstante, agradecemos el excelente trato y la fluida comunicación que en todo momento nos ha profesado la Hermandad», concluye la nota.

Fue el pasado 19 de enero, cuando los hermanos de la Soledad, reunidos en Cabildo de carácter Extraordinario, adoptaron una decisión que marcará, sin ningún género de duda, el devenir histórico de la corporación cordobesa, toda vez que otorgaron su anuencia a la propuesta de cambio de sede canónica de la hermandad. Una decisión que marca un hito en la historia de la cofradía franciscana que rinde culto a la bellísima dolorosa que gubiase el insigne imaginero, recientemente desaparecido, Luis Álvarez Duarte. 

La idea que barajaba la junta de gobierno de la corporación, tal y como adelantamos el pasado 25 de febrero en Gente de Paz, es que el 12 de septiembre se produjese el traslado -tras la celebración de una misa de despedida que se hubiera celebrado el día previo. Cabe recordar al respecto que la hermandad está realizando obras para modificar las dimensiones de la puerta de acceso al templo, una gestión ya iniciada y que deberá materializarse a corto plazo. 

Sea como fuere la propuesta del equipo de gobierno, que dirige Francisco López Enríquez, aprobada por la asamblea de hermanos estriba en abandonar la parroquia de Santiago, sede canónica de esta corporación desde 1976, donde llegó tras una fugaz estancia en San Miguel, templo al que estuvo adscrita tras ser fundada en 1975 por parte de un grupo de hermanos procedente de la hermandad de la Paz y Esperanza, y trasladarse a la Parroquia de Santa María de Guadalupe, situada en la zona de Levante, en concreto en la Avenida 28 de febrero

La Virgen de la Soledad saliendo de San Pedro en 1983

Esta propuesta cumple con la idea barajada por muchos cofrades cordobeses (como Guillermo Rodríguez, director de Gente de Paz, que propuso en 2014 precisamente está solución para la Soledad) que entienden conveniente que la corporación busque acomodo en un templo distinto a Santiago en el que la Hermandad de Las Penas tiene una profunda raigambre. No conviene olvidar que, si bien el incendio de Santiago de 1979, provocó que la hermandad se trasladase a Santa Cruz, luego a San Pedro y posteriormente de nuevo a Santa Cruz, realizando su salida procesional desde estos otros enclaves -llegando a salir de Santa Isabel-, su sede siempre fue Santiago.

Cabe destacar que la Parroquia de Guadalupe se encuentra anexa al Colegio Franciscanos -cuyo nombre coincide con el de la parroquia y con cuya tradicional procesión infantil colabora la cofradía desde siempre-, por lo que la vinculación con la esencia de la Hermandad del Viernes Santo resulta más que evidente. El único hándicap aparente al nuevo enclave, la distancia respecto al casco histórico, no parece demasiado relevante, ya que apenas un kilómetro separa al templo de los Jardines del Alpargate, lugar al que se accedería de manera directa por la Avenida de Rabanales.

En cambio, su pertenencia al Barrio de Sagunto y, en concreto, la cercanía de zonas populosas de la ciudad como el eje La Viñuela-Jesús Rescatado o avenidas como El Cairo y Carlos III, podría propiciar sustanciosas ventajas, desde el punto del vista social para una hermandad que siempre ha adolecido de tener un cortejo reducido. Por otro lado, el ejemplo de otras corporaciones como la Estrella o la Cena, que emigraron en su momento para crecer a barrios como Poniente o la Huerta de la Reina, así como el hecho de trasladar su sede a un templo vinculado a un centro educativo, con el potencial que de ello deriva, podrá ser un excelente punto de partida y un nuevo impulso para la Hermandad de la Soledad.