Un nuevo avance para la conversión en Hermandad del Cristo de los Desamparados del Santo Ángel

La Asociación de fieles del Santísimo Cristo de los Desamparados y María Santísima de la Salud podría convertirse en agrupación parroquial de forma inminente. Así lo ha desvelado Diario de Sevilla hace unos minutos, citando una conversación mantenida con el Delegado de Cofradías, Marcelino Manzano, en la que expresaba «hemos decidido dar este paso en la delegación porque vemos que están cumpliendo y funcionando muy bien». De ser así, siempre según la información adelante por este periódico, el magnífico Crucificado de Martínez Montañés podría procesionar, en su paso, esta misma Cuaresma. Manzano, también ha querido destacar que «es un grupo diverso y numeroso y funcionan bien. Tienen unos cultos cuidados, una interesante función caritativa y cuidan mucho la formación. La comunidad le da mucho apoyo en este sentido».

Fue en 2017 cuando la Comunidad del Santo Ángel organizó un extenso programa de actos y Cultos con motivo de l IV centenario de la ejecución del Cristo por parte de Martínez Montañés, culminando con una salida de la Imagen sobre el paso de San Bernardo, que supuso el inicio de este grupo de devotos del Cristo de los Desamparados y la Virgen de la Salud, que fue erigido canónicamente aunque al margen del Arzobispado.

El grupo comenzó a crecer y funcionar, comprando su propio paso y anunciando su salida para el Sábado de Pasión de 2019, creando, y según cuenta el diario sevillano «un conflicto con el Arzobispado, del que depende el culto externo, y con el Consejo de Cofradías, que consideraba que la fecha no era idónea al haber ya cofradías de víspera». En ese momento, la comunidad del Santo Ángel decidió ir de la mano del Arzobispado y el Cristo protagonizó un vía crucis durante la cuaresma.

Cabe recordar que ya en marzo de 2021 tenía lugar una cita muy importante en la Iglesia Conventual del Santo Ángel de Sevilla, para los miembros de la Asociación de Fieles del Cristo de los Desamparados toda vez que precisamente el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Marcelino Manzano, desvelaba la apertura del expediente por parte de la Archidiócesis de Sevilla para erigir a la corporación como asociación del fieles bajo el paraguas de Palacio como comienzo del sendero que deberá concluir con su erección canónica como hermandad. El proceso lógico, transcurridos tres años de proceso, es que la Archidiócesis dé este nuevo paso. Se completa así la segunda fase. Toca esperar ahora ha su erección canónica como hermandad y poder pedir su ingreso en el Consejo. Un sueño que poco a poco, con trabajo y esperanza, llegará a hacerse realidad.

Virgen de la Salud, obra atribuida a Juan de Astorga

Según quedaba explicado en la reunión que ha tenía lugar a la conclusión que la celebración del solemne quinario en honor al impresionante crucificado de Juan Martínez Montañés, el proceso implicaba la extinción de la actual asociación, hasta ahora dependiente de la orden carmelita, y la constitución de una nueva dentro del seno de la Archidiócesis.

A partir de ahí, la Corporación ha continuado desarrollando los pasos habituales en estos casos, encaminados a su construcción como Agrupación Parroquial para definitivamente ser erigida como Hermandad de pleno derecho, en un plazo que derivará de diversos factores, como la constatación de su actividad social y cultual. El Grupo de Devotos, que está adscrita a la parroquia de la Magdalena, ha celebrado cada año un Vía-Crucis público con el Cristo de los Desamparados, no en el paso adquirido hace unos años a la hermandad del Pusillus Grex de Sanlúcar de Barrameda sino en andas.

Además de la maravillosa Virgen de la Salud, Dolorosa de vestir, obra datada en el siglo XIX y atribuida al insigne escultor Juan de Astorga, que despierta gran devoción entre los fieles del Santo Ángel, resulta indiscutible la fuerza arrolladora del Cristo de los Desamparados, que es un crucificado impresionante en todos los sentidos. Así lo atestigua el Padre Juan Dobado, prior del Convento del Santo Ángel, quien subraya que «la imagen del Santísimo Cristo de los Desamparados fue tallada por el insigne Juan Martínez Montañés en 1617 y desde entonces se convirtió en la imagen más destacada del templo carmelitano del Santo Ángel, como lo sigue siendo hasta el día de hoy. Representa a Cristo muerto sobre la cruz haciendo gala, como detalla Roda Peña – y así lo recoge Dobado -, de un estilizado canon de proporciones y ese elegante clasicismo espiritualizado, impregnado de suave naturalismo, que se observa en las mejores creaciones del maestro».

El propio Dobado explica que «Si la Clemencia lo muestra vivo y sobre cuatro clavos, éste aparece muerto y unidos los dos pies con un solo clavo. En su visión frontal, la cabeza se apoya dulcemente sobre el pecho, a su lado derecho, con una suavidad que cala en el espectador. Sin embargo, contemplándolo desde abajo pone de relieve el drama del sufrimiento del Hijo de Dios. El tratamiento anatómico es magistral, con modelado exquisito tanto en su parte frontal, como en la espalda que deja el sudario más bajo para mostrar el trabajo detallado con absoluta maestría. El paño de pureza presenta una complejidad y resolución exquisitas, envuelto dos veces alrededor de la cintura y anudado en su costado derecho, precedente, sin duda, de los que talle a continuación Juan de Mesa».

«La Imagen del Cristo, – añade Dobado – salió varias décadas en procesión cuando la Hermandad de la Sagrada Lanzada se instaló en el templo de la calle Rioja coincidiendo con el periodo de la desamortización. La hermandad se establece a finales de 1851, saliendo en estación de penitencia el Jueves Santo desde el Santo Ángel entre 1852 y 1855. La hermandad fue recibida por los capellanes que regían el templo, en este caso el padre José Mª de la Santísima Trinidad Campos, un carmelita descalzo exclaustrado, que velaba por la conservación del patrimonio hasta que llegaran sus hermanos».

«La Hermandad de la Lanzada – prosigue el Prior – pidió al capellán, el padre Campos, el carmelita exclaustrado, el préstamo de la Imagen para que saliera en el paso de misterio, a lo que él accedió gustosamente. Fue cedido en depósito y en uso mientras la corporación radicara en el templo. Vienen años de decadencia para la hermandad, desde 1856 hasta 1875 no procesiona. Lo hará de nuevo desde 1875 hasta 1881, los tres últimos años en el Miércoles Santo, de nuevo se suspende la estación de penitencia hasta 1896, saliendo hasta 1904, tampoco salió en 1905, en 1909 y en 1913. Las dificultades aumentaron y el Crucificado de Montañés salió por última vez en la Semana Santa de 1914. En 1915 se pierde la cesión del Crucificado y, al año siguiente, se traslada la corporación a San Román». 

«Por tanto, – concluye el carmelita – el Crucificado de los Montañés salió durante los siguientes años: 1852-1855, 1875-1881, 1896-1904, 1906-1908, 1910-1912 y 1914. Es decir, un total de 27 años ha procesionado la Imagen del Crucificado de los Desamparados por la calles de Sevilla, desde 1896 en el Miércoles Santo». Una realidad que tras la salida extraordinaria de 2017, y los sucesivos vía Crucis realizados, da un nuevo paso en el ilusionante sendero en el que se halla inmersa la , asociación de fieles ya sin los problemas que ha puesto Palacio en los últimos años.