Francisco Romero Zafra es sin lugar a dudas uno de los imagineros cordobeses más reconocidos más allá de las fronteras de la ciudad de San Rafael. Un artista cuya contrastada categoría ha provocado que su nombre sea el elegido para materializar numerosos sueños de cofradía desde que la excepcional creatividad de su gubia, asombrase al universo cofrade con unas imágenes dotadas de la cualidad más esencial para que una escultura se convierta en una imagen devocional, la unción. Porque una imagen va mucho más allá de la aplicación práctica de un estudio de anatomía y así lo entendió Romero Zafra desde que comenzó su magistral andadura. Su dominio de la policromía, la anatomía y la expresividad, hacen que alcance en sus imágenes un realismo que pocos escultores contemporáneos son capaces de lograr.
Una de las joyas que nacieron de sus manos es Nuestro Padre Jesús del Amor Despojado de sus vestiduras, una maravilla que fue bendecida en 2008, que representa a Cristo en el pasaje evangélico donde se narra que fue despojado de sus vestiduras para su crucifixión, una vez conducido hasta el monte Calvario. Una preciosidad que tienen la suerte de disfrutar cada Domingo de Ramos por las calles de Cádiz y ahora incorpora un nuevo elemento patrimonial a su ajuar, un nuevo juego de potencias creado por el artista Miguel Ángel Caballero Vargas, que será estrenado en el Via-Crucis Diocesano que tendrá lugar el primer Lunes de Cuaresma.
La composición de este proyecto es principalmente vegetal con algunos matices de ornamentaciones arquitectónicas en el arranque del mismo y en su parte superior, en forma de peana de los distintos símbolos entrelazados con motivos vegetales. Los elementos iconográfico utilizado en esta ocasión, están inspirado en el escudo de la Corporación. De igual modo,encontramos en cada uno de ellas dos piedras de diferentes colores en conjunción con el símbolo representado. El pelícano, aludiendo al Amor (Rojo), el ancla, símbolo de la Esperanza (Verde) y la ánfora con azucenas en alusión a la virgen (Nacar).
Cabe destacar la parte central de las potencias donde podemos encontrar las siglas JHS, símbolo representativo de Jesús, Hombre, Salvador, orlado por una corona de espinas aludiendo a «Jesucristo, Rey de los Judíos». Me gustaría dar las gracias a la Junta de Gobierno como a los Hermanos y devotos donantes de dicho proyecto por darnos esta bonita oportunidad de poder crear dicho proyecto. Deseamos que sea de vuestro agrado y con ello, este proyecto pase a enriquecer el patrimonio de la Hermandad.






