Sevilla

Un sueño de verano

En 2010 la Macarena cruzó el puente del Alamillo con dirección al estadio olímpico. Allí fue trasladada el 18 de septiembre con motivo de la beatificación de Madre María de la Purísima. En aquellos actos, que comenzaron cuando la Señora de San Gil abandonó su casa durante la madrugada, realizó la comunión una pequeña sobre la que se obró el milagro que justificó la beatificación de Madre María de la Purísima.

Han pasado ya más de ocho años desde que recibiera la primera comunión y la pasada festividad de la Virgen de los Ángeles, en medio de una Sevilla de calles desiertas, calor insoportable y un mes donde las miradas se dirigen hacia la patrona de Sevilla y su archidiócesis, esta pequeña ingresaba en las Hermanas de la Cruz. En silencio, como la labor tan necesaria que llevan a cabo las religiosas.