Un trocito de Fátima junto a la Virgen de la Sierra

Este sábado 13 de mayo la Iglesia Católica ha celebrado Centenario de las primeras apariciones de la Virgen de Fátima. Un acontecimiento que ha llevado al Papa Francisco a la localidad portuguesa para canonizar a de los pastorcitos Francisco y Jacinta Marto, los niños que en 1917 fueron testigos de las apariciones de la Madre de Dios. Un evento histórico en virtud del cual han proliferado multitud de pequeñas celebraciones que han querido sumarse en todo el orbe católico a una efemérides que ha marcado de manera indiscutible el devenir de la religiosidad popular a lo largo y ancho del mundo.

Uno de estos pequeños elementos que han servido para poner su granito de arena en una celebración que ha adquirido escala mundial, lo ha añadido la Archicofradía de la Virgen de la Sierra, una de las devociones más importantes de la diócesis de Córdoba que ha querido recordar que en una capillita del claustro del Santuario de la Virgen de la Sierra existe una pequeña imagen de la Virgen bajo la advocación de Fátima.

Una imagen tallada en piedra procedente de un lugar del entorno de las apariciones, y que fue regalada el 8 de diciembre de 1983 en el X Aniversario de la Romería de la Fe y la Familia, por unos devotos marianos. Fue adquirida a un lugareño de dicha tierra portuguesa y desde entonces nunca le faltan flores en la ermita. Un hermoso y humilde recordatorio que no hace si no acrecentar la importancia que el acontecimiento ha tenido para todos los cristianos del mundo.