Hablar de la cordobesa Mercedes Castro en su ciudad natal es también hablar sobre una bordadora de altura como demuestran los numerosos y excelentes trabajos realizados. Con ellos y como podrán comprobar, las estimadas piezas patrimoniales de muchas de las hermandades que componen nuestro panorama cofrade se han visto notablemente enriquecidas, recibiendo siempre los elogios y la consiguiente confianza del colectivo que, cada vez más, opta por depositar su absoluta confianza en la artista que hoy pretendemos acercar a nuestros lectores.
Formada en la célebre Escuela de Arte Mateo Inurria, Mercedes Castro puede sentirse orgullosa de haber sido la artífice de creaciones recientes como el bordado de la saya de salida de María Santísima de la Esperanza del Valle, diseñada por José Fernández y presentada a comienzos del pasado mes de diciembre. En su factura, se emplearon bordados de hojilla que, según algunas teorías, pudieran proceder de un antiguo palio de respeto. Estos presentaban la reseñable peculiaridad de ser de hojilla de doble cara, motivo por el que en el proceso, una de ellas debió ser suprimida.
Aún más reciente en nuestra memoria tenemos la nueva saya de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo, obtenida a partir de una vieja casulla blanca bordada en oro y estrenada en el besamanos celebrado el pasado mes de abril. También para la afligida dolorosa de la Misericordia fue la magnífica restauración del característico manto malva que habitualmente luce la titular, cuyo resultado pudo verse el pasado año durante el besamanos de la Santísima Virgen. Aquella labor implicaba la difícil tarea del paso del deteriorado terciopelo anterior a uno nuevo así como la prolongación de las dimensiones del citado manto, siempre respetando al detalle el diseño original y el estilo plasmado tiempo atrás por las Madres Adoratrices.
Cabe además destacar otros prestigiosos trabajos de la experimentada bordadora como el manto de brocatel de Nuestra Señora del Desconsuelo en su Soledad, diseñado por José Juan Fernández y ejecutado con hilos de oro y seda conforme al estilo neomanierista y la túnica bordada en oro fino sobre terciopelo morado para Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, donada por su cuadrilla de costaleros y realizada según el dibujo y posteriores retoques de Antonio Cuadrado.
Ampliando su trayectoria, Mercedes Castro realizaba confeccionaba primorosamente el bordado de una saya, un manto y un vestido para la Virgen de la Cabeza y el Niño respectivamente de Cañete de las Torres, con el diseño del ya mencionado Antonio Cuadrado. Todos ellos han sido realizados con oro fino sobre terciopelo de algodón de color marfil. Para ello, la cordobesa debió emplear sofisticadas y variadas técnicas de punto que incluyen el de media onda, zigzag, zetillo, cartulina, realce, puntita y hojilla.
La parte trasera del manto, por su parte, “predomina un jarrón bordado en muestra armada y flores y hojas en jirafe”, método este último que implica la combinación de seda y oro. El fantástico resultado conseguido por la destreza de Mercedes Castro fue finalmente entregado para su presentación en la Ermita de Madre de Dios el pasado 21 de abril, fecha para la que estaba prevista la bendición de tales piezas con vistas a la posterior romería de la Virgen de la Cabeza, en la que ya aparecía ataviada con las alabadas prendas.
Gracias a la dedicación y la pericia de personas como Mercedes Castro, ya sean bordadores, orfebres, diseñadores o imagineros, por citar algunos, el patrimonio de las corporaciones está siendo objeto de un sustancial enriquecimiento que, como venimos viendo en los últimos tiempos, no para de crecer en una indiscutible prueba manifiesta de la ambición y el constante progreso de la Córdoba Cofrade.









