Una de las grandes bandas de cornetas de la última década no saldrá en Semana Santa ante la «imposibilidad de defender su propio estilo»

Por desgracia, la crisis pandémica ha pasado factura, y mucho, a diversas formaciones musicales. Muchas de ellas han visto mermada de sobremanera la nómina de músicos. Otras, que han tenido aún peor suerte, se han visto obligadas a desaparecer o cesar su actividad musical por el momento, a la espera de que la situación pueda revertirse en el futuro.

Desgraciadamente, nos toca informar de que una de las grandes bandas de cornetas y tambores de la última década ha anunciado que «ahora mismo no existe» tal y como conocíamos, y que no participará en la Semana Santa del próximo año 2022. Una banda que marcó la línea a seguir en el estilo de la corneta y el tambor a todas las demás en los últimos lustros en lo que a línea de composición musical se refiere.

Se trata de la Banda de Cornetas y Tambores del Cristo del Mar de Vélez-Málaga, que ha explicado en un comunicado que «vista la gran merma de componentes tras estos años de escasa regeneración, pandemia y la incertidumbre que reviste la situación, así como el poco compromiso de los componentes que quedaban en la formación, hace imposible la llevanza de la normal actividad de la banda, y por ende mantener la calidad musical que la formación venía estilando a lo largo de estos últimos años, vista la poca o nula ayuda de las instituciones públicas y cofradías con las que nos hemos volcado durante estos 20 años de historia, salvando el apoyo incondicional de la propia nuestra, visto que mermada en gran medida la calidad musical de la formación, la cantidad de músicos y en definitiva no poder defender nuestro estilo y sello propio, nos toca ser honestos y tomar la difícil decisión de comunicar que La Banda de CC y TT Cristo del Mar que conocíamos, ahora mismo no existe y por lo tanto no podremos participar en la Semana Santa del próximo año 2022«

Sin embargo, la banda veleña afirma que, «la asociación seguirá trabajando para intentar revertir ésta situación y que nuestra música siga sonando para todo aquél que crea en ella, para todo lo demás sólo pedimos tiempo, ese que pone a todo y todos en su sitio. La música de Cristo del Mar, seguirá traspasando fronteras.» El aula musical de la banda se pondrá en funcionamiento una vez pasada la Semana Santa de 2022.

Una decisión que ya venía barruntándose e intuyéndose, por desgracia, desde tiempo atrás, toda vez que la banda malagueña había decidido no renovar ninguno de los contratos que tenía firmados la pasada Semana Santa, como por ejemplo el que la vinculaba a la Hermandad del Buen Suceso de Córdoba capital, y no firmar ninguno otro de cara a la próxima Semana Santa. Algo que finalmente ha terminado por desembocar en que, vista la situación, no acompañen ni siquiera a su cofradía el Viernes Santo.

Una banda que ha marcado una época

Allá por el 2 de octubre del año 2000, un grupo de chavales consigue el apoyo de la Hermandad del Stmo. Cristo del Mar y María Stma. de las Penas de Vélez-Málaga para consolidar su afición a la corneta en una banda. Increíble el nivel musical de esta banda en tan corto espacio de tiempo. Al frente del proyecto, en la dirección, se encontraba la figura de Carlos Aragüez. El estilo que acogen al comienzo de su andadura en la música cofrade es el de la B.C.T. Presentación al Pueblo de la localidad sevillana de Dos Hermanas. Su primera actuación es nada más y nada menos que en Sevilla, en el certamen de Santa Cecilia organizado por la Banda de las Cigarreras, cuando la formación solamente tenía cuatro marchas en su repertorio. En 2001 Jorge Águila e Isaac Gómez, por aquel entonces en la dirección musical de la banda nazarena, visitan a la banda, la cual monta una marcha de ellos titulada Pilatos.

Tan sólo dos años después de su nacimiento, y de la mano de ambos músicos, se graba el primer trabajo discográfico de la banda malagueña. Lo que resulta totalmente increíble es que todas las marchas que se recogen en él son propias de la banda. En dos años se conseguía, así, grabar un disco con nada más y nada menos que nueve marchas propias, algo inaudito en esto de las cornetas y tambores. Pero detrás de todo ello hay mucho trabajo, en pleno verano de 2002 hay ensayos de mañana y tarde para los componentes de la formación. Sin duda la irrupción de esta banda en el panorama musical cofrade es gracias a este primer trabajo discográfico, grabado en los Estudios Alameda con Melody Records, que fue el más vendido de esa temporada de este estilo. La llegada de la banda veleña supuso un soplo de aire fresco en el género de las cornetas y tambores. Es de alabar la valentía que ha venido manifestando esta formación musical desde su nacimiento, y es que no es sencillo instaurar un estilo propio de composición en el género de cornetas y tambores, tan poco dado a los cambios y a las novedades.

En otoño de 2002, sin duda un año frenético para la banda, se produce el apadrinamiento por parte de la B.C.T. Presentación al Pueblo de Dos Hermanas en un concierto en el que coinciden otras dos bandas: la B.C.T. Rosario de Cádiz y la extinta B.C.T. Sed de Sevilla, con las cuales la banda malagueña se hermana. A partir de ese punto de inflexión que fue el año 2002, la Banda del Cristo del Mar participa en gran cantidad de certámenes, como el organizado por Canal Sur Radio en el teatro Cervantes de Málaga o en el Gran Teatro Falla de Cádiz, y otros certámenes en Granada, Dos Hermanas, Almagro (Ciudad Real) y Ávila y tres veces en el de Santa Cecilia de Sevilla. Con respecto a acompañamientos musicales en salidas procesionales, destaca la estación de penitencia de la Hermandad del Cristo de la Sangre o de la Hermandad del Rocío de Málaga capital, en Lebrija, Córdoba, Granada, Almería, Jerez de la Frontera, La Línea de la Concepción, Ronda, Cádiz o Sevilla capital. 

Hay que mencionar que después de estos años “de locos”, comprensiblemente llega un periodo de relajación en la banda, de estancamiento en el nivel musical. Un nivel que se encontraba muy alto y difícil de mantener. Ya en 2006 llega Miguel Carmona a la dirección de la banda. Es en la primavera de 2009 cuando algunos de los músicos que comenzaron nueve años atrás con la banda deciden que es el momento de grabar un segundo trabajo discográfico que sirviera como motivación para que la banda alzara el vuelo de nuevo. Y es que el título del mismo, “Resurrexion”, no está elegido al azar. Se grabaría entre octubre y diciembre de ese mismo año, de nuevo bajo la batuta de Jorge Águila, Isaac Gómez y los hermanos Aragüez, para salir a la venta en cuaresma de 2010, año en el que se cumplía el X aniversario de la formación. Por aquel entonces la banda sólo tenía montadas tres de las diez composiciones que estaban previstas para el disco, así que de nuevo tocaba otro verano disparatado montando las marchas restantes. Este trabajo supone la confirmación y aceptación de un estilo, su renovación y su explosión total en el panorama cofrade. Marchas que han marcado una época como «Despojado de tus Vestiduras», «Sangre y Pasión» o la reconocidísima «Getsele». Supuso otro punto de inflexión en la corta pero brillante historia de esta banda. Una auténtica demostración de que hay música de cornetas más allá de “lo de siempre”, y que afrontando los proyectos con valentía, trabajo y gran capacidad de sacrificio, todo es posible.

También en 2010 se estrena la uniformidad actual de la banda, inspirada en el uniforme de la marina del siglo XIX, diseñado por José Antonio González Mata. Una indumentaria muy peculiar, compuesta por chaqueta tres cuartos de color negro con la solapa abierta y remates con anclas doradas, con las iniciales de la banda en el cuello de la misma, pantalón del mismo color y gorra de plato alto personalizada. Se remata con un pañuelo de seda blanco para el cuello. En 2013 se realizó por primera vez el aula musical, teniendo la gran cifra de treinta niños y chavales queriendo aprender de música y formar parte de la banda. Esta medida ha vuelto a repertirse en 2014, garantizando así el futuro de las cornetas veleñas del Cristo del Mar. Fue muy novedosa la presentación de su single INRI, obra de Jorge Águila, por parte de la discográfica Orion Symphony. En 2017 editaron su tercer trabajo discográfico, «Te lo ruego, Señor», compuesto exclusivamente marchas procesionales propias.

Su repertorio estaba formado por composiciones clásicas, como «Virgen de la Paloma» o «Virgen de los Dolores», marchas de la B.C.T. Cigarreras de Sevilla, como «Amor de Madre» o «Refúgiame», composiciones de la B.C.T. Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, como «Penas de Triana» o «La Promesa». Las composiciones propias de la banda tienen un origen claro de la última banda mencionada, pero han ido evolucionando de una forma muy personal. Si hablamos de esta banda, no simplemente podemos detenernos en su dominio pleno de estos dos estilos tan exigentes musicalmente. Decir Banda de Cornetas y Tambores Cristo del Mar de Vélez-Málaga es hablar de un estilo propio, no sólo de ellos, sino una línea de composición totalmente contrastada e instaurada en el mundo de la música cofrade (no exclusivamente de las cornetas y tambores). Y es que hay gran cantidad de formaciones cofrades que han ido bebiendo, consciente o inconscientemente, del estilo musical originario de la banda veleña. Un estilo difícil de comprender y de interpretar. Su estilo se vertebra a través de marchas con unos contrastes espectaculares, llenas de matices que hay que saber escuchar y que reflejan momentos de la Pasión de Cristo a la perfección.

Tal y como se ha podido comprobar a lo largo de estas líneas, la Banda del Cristo del Mar ha experimentado a lo largo de sus más de dos décadas de historia distintos episodios, buenos y menos buenos, pero que siempre han terminado con un resurgir de la banda manteniéndose férreamente fieles a un estilo que la formación veleña hizo brillar con luz propia, iluminando la Semana Santa a lo largo y ancho de nuestra geografía y llevando a gala el nombre de su Vélez-Málaga natal, algo que seguramente no se ha valorado, ni por asomo, en su justa medida. Ojalá ese resurgir sea lo más pronto posible. Volved cuanto antes, porque el género de la corneta y el tambor queda parcialmente huérfano sin vuestra música. Hasta pronto…