Andalucía, Cádiz

Una Magna para la eternidad gaditana: el Caído y la Oliva de Vejer

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Cádiz vivió una jornada tremendamente histórica el pasado 17 de septiembre con motivo de la procesión Magna celebrada en la ciudad por el 300 aniversario de la colocación de la primera piedra de la Catedral de Cádiz. La ciudad puso su nombre a la altura que merece en el olimpo de las Semanas Santas de Andalucía, con una imaginería excepcional, un personalísimo estilo de carga y de andar, y unos enclaves por los que transitan las hermandades, que convierten cualquier chicotá en un auténtico sueño hecho realidad. Por ello, nos proponemos desde este portal rescatar algunos momentos vividos en la antigua Gades en tan importante acontecimiento, que bien podría ser un punto de inflexión en lo que se refiere al prestigio repercusión de su Semana Santa.

No podemos dejar de hablar de la belleza que impregnó en las calles de Cádiz la Efigie de Jesús Caído. Una excelsa obra de Miguel Láinez Capote que procesionó a lomos de su paso rematado en caoba alumbrado por los faroles tipo galeón que instituyen un auténtico modelo de clasicismo en la Semana de Pasión de la Tacita de Plata. Un auténtico festín para los sentidos de los presentes que pudieron disfrutar del buen hacer de una cuadrilla de cargadores que fue a más conforme pasaban las horas.

Al son de la magnífica Agrupación Musical de Nuestra Señora de la Oliva de Vejer de la Frontera, el paso del Señor sentó cátedra al son de marchas tales como «Entre Palmas, Niños de Dios» y clásicos como «La Saeta» que buscaron proporcionar el equilibrio entre la armonía y la perfección a unos espectadores que miraron atónitos la ejecución magistral del binomio.

Sobran palabras para describir el momento, solo observen y disfruten con el Caído y la Oliva de Vejer.