Una nueva opción revolucionaria para la Carrera Oficial de Sevilla

Luego habrá enfados entre quienes desarrollamos una labor informativa alrededor de las cofradías cuando, quienes tildan despectivamente como prensa morada a los medios que se dedican a la información cofrade, afirman que estamos más cerca de la prensa rosa que de la información seria, y comentan, entre improperios, que cada vez nos parecemos más al Marca, que anuncia cada año 50 fichajes para luego decir que acertó los dos que se concretan, pero hay que reconocer que a veces nos lo ganamos.

El último episodio de esta vorágine en la que nos encontramos inmersos todos, ha tenido como excusa la hipotética futura Carrera Oficial para la Semana Santa de Sevilla, acerca de la cual el propio presidente del Consejo, Joaquín Sainz de la Maza, ya aventuraba hace apenas unos meses «que nadie esperase una revolución para 2019». No obstante, una vez más, la cuenta oficial de El Llamador anunciaba la madrugada de este sábado, que el Consejo estudió esta semana un nuevo proyecto de carrera oficial en forma de “U” que comenzaría en la Plaza Nueva y discurriría por la Avenida en dirección a la Catedral para terminar en la Plaza de San Francisco, obviamente accediendo a ella por Placentines, Alemanes y Hernando Colón y que, obviamente eliminaría Sierpes y sobre todo La Campana.

Una nueva vuelta de tuerca a un proceso en el que los medios nos encontramos metidos de lleno aportando miles de propuestas diversas que, al más puro estilo de la prensa deportiva, justifique con posterioridad un «como ya adelantamos el pasado…». Cabe recordar que en el mes de abril la propia cuenta oficial en twitter de El Llamador aseguraba que la opción que contaba con más posibilidades de salir adelante para la reforma de la carrera oficial pasaría porque las cofradías transitasen por la calle Martín Villa, teniendo dos accesos a la Campana.

Un proyecto que preveía que las cofradías provenientes del este entrarían por ahí sin tener que entrar por Orfila o Javier Lasso de la Vega, y en virtud del cual se ahorrarían entre un 35 y un 45 por ciento. Los cortejos llegarían a un palquillo situado en Sierpes, desapareciendo la Campana tal y como la conocemos. Por otra parte, se alternarían las cofradías entre los dos accesos. Esto supondría una merma en el aspecto económico ya que también podría suprimirse más sillas en la calle Sierpes. Antes de todo ello llegó el famoso proyecto defendido por Jesús Creagh que propugnaba la sustitución de Sierpes – que parece la mismísima entrada del infierno – por Tetuán.

Opciones todas ellas que revelan, en primer lugar que cualquier posibilidad barajada tiene tantas carencias como la opción actual, y en segundo, que los medios no tenemos ni remota idea de por dónde van a ir los tiros y lo que es peor, a las puertas del periodo estival, los máximos dirigentes de las cofradías sevillanas parece que tampoco. Por lo que a mi respecta, me quedo con las palabras del Presidente: «no esperen una revolución en 2019″… el tiempo dará o quitará razones.