Vuelve a Alájar la imagen de San Bartolomé tras las labores de Conservación y Restauración realizadas por Sheila Criado. Un complejo proceso que ha sido desgranado en la nota de prensa emitida al efecto.
En virtud de un estudio de radiografías en el Hospital Vithas Nisa Aljarafe, se localizaron ciertos clavos oxidados que empezaban a abrir por la policromía por lo que se decidió que fueran retirados para sustituirlos con espigas de madera. La imagen se consolida interiormente, habiéndose un gran daño de carcoma en el interior de la base que sustenta la figura. Adicionalmente, se le añaden listones nuevos de madera de cedrela para reponer el soporte faltante.
Tras un correcto consolidado y estucado, se procede a la reintegración cromática de las pérdidas de policromía y desgastes, siempre con técnicas reversibles para no alterar la originalidad de la obra. Se refuerza la sujeción del dragón, el cual presentaba cierta inestabilidad y además se sustituyen elementos de agarre para el nimbo y cuchillo, los cuales se cambian por unos de acero inoxidable adaptados al elemento externo de forma que no perjudiquen la integridad ni de la policromía ni del metal. Finalmente se aplican varias capas de protección satinada, respetando el brillo del barniz original del Santo.
La imagen será presentada el próximo 15 de Junio con una sucesión de actos que se realizarán para celebrar su llegada y el nuevo nombramiento como Protector Perpetuo del Pueblo de Alájar, concedido por el Ayuntamiento de dicha localidad y el visto bueno del Párroco. Completando el fin de semana, se realizará una procesión por las calles del pueblo el próximo Viernes 17 y su traslado a la ermita en la tarde del sábado 18. Los actos concluirán el domingo con la Conferencia sobre las labores de Conservación y Restauración de la Imagen, impartida por la profesional de restauración Sheila Criado, en el salón de actos de las escuelas viejas a partir de las 12.00h.
El próximo fin de semana, el pueblo de la sierra de Aracena, Alájar, con júbilo y gozo se sumergirá en innumerables actos y celebraciones. San Bartolomé vuelve a su villa en perfecto estado y como protector perpetuo.











