La Hermandad de la Sed descuenta las horas con la mirada puesta en la inminente salida extraordinariade su crucificado con motivo de su cincuentenario fundacional que se acerca al cénit tras la mudá del altar itinerante del Cristo y su entronización en el paso.
Cabe recordar que la corporación de Nervión emitió un comunicado en el que ha puesto de manifiesto el cambio del itinerario previsto inicialmente por motivos ajenos a la hermandad. En el texto, la hermandad expone que «tras haberlo intentado en múltiples ocasiones, ha sido imposible conseguir que quiten el cable eléctrico situado en la calle Rico Cejudo a la altura del número 17, que debido a su altura, muy por debajo de lo que marca la normativa, impide que podamos pasar por ese lugar».
«Por todo ello y debido a la necesidad de informar a los Hermanos y devotos del recorrido final de la procesión extraordinaria a cuatro días de la salida, hemos tomado la decisión de modificar el recorrido», precisa la nota. Dicha modificación es la siguiente: Cristo de la Sed, Beatriz de Suabia, Eduardo Dato, Hospital San Juan de Dios, Eduardo Dato, Goya, Rico Cejudo, Marques de Nervión, Alejandro Collantes, Beatriz de Suabia, Rico Cejudo, Padre Pedro Ayala, Andrés Bernáldez, Mariano Benlliure y Cristo de la Sed.
La Hermandad de la Sed surge en la década de los años sesenta del siglo XX en un barrio de nueva creación -Nervión-, por iniciativa de un grupo de jóvenes cofrades, y a la luz de las conclusiones finales del Concilio Vaticano II. Sus primeras Reglas se aprueban en 1969. Se tomó como advocaciones titulares las de un Cristo que se encontraba en la parroquia de la Concepción y que se había perdido en los disturbios de 1936, y la de Santa María de Consolación Madre de la Iglesia. En los primeros tiempos de la vida de la Hermandad su actividad y patrimonio crecen de forma muy considerable.
Así, en solo tres años se realizan las imágenes de sus titulares, la Virgen de Consolación y del Santísimo Cristo de la Sed; el altar para alojar a sus imágenes; el paso de Misterio para el Cristo, y se inicia la realización de los elementos del paso del palio y se llega a la fusión con la Sacramental de la parroquia; lo que quiere decir que la Hermandad se consolida, en unos años en los que a su vez su vinculación con la feligresía se hace más efectiva. En el año 1978 se aprueban sus nuevas Reglas, estableciéndose su carácter penitencial, y en abril del año siguiente la Hermandad realiza su primera estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.





