350 años de concepcionistas gaditanas

Cuando preguntas por el Convento de las Concepcionistas o por el Monasterio de la Piedad de Cádiz mucha gente te dirá que te refieres al Convento de Montañés, porque así somos en Cádiz, nos gusta ponerle segundos nombres a todo.

Pero al hablar de este convento debemos saber que no hablamos de cualquier cosa, que hablamos de más de tres siglos de la historia de Cádiz, concretamente de 350 años desde que la orden se asentara en la tacita de plata en tan coqueto y emblemático monasterio.

Situado en el centro histórico de la ciudad y albergando desde el siglo XVIII a la orden de franciscanas concepcionistas descalzas, sabemos que comenzó a construirse en el 1642, llevando a cabo la mayor parte de la obra en el siglo siguiente y concluyendo en el 1759 como cita en la puerta de entrada al templo.

Nos vale de ejemplo de lo que se conoce como iglesia de cajón, muy característica de las ordenes femeninas. Las características principales de esta peculiar denominación son la ubicación de la puerta de entrada a los pies de la iglesia, una sola nave y el coro conventual a los pies y en alto.

También cabe destacar la otra puerta de entrada que da directamente a la sacristía, entera de piedra ostionera.

Como curiosidad, es interesante destacar al altar mayor, no solo por su grandísima valía y por las imágenes de San Antonio Padua y Santa Teresa de Jesús del siglo XVIII y Nuestra Señora de la Piedad del siglo XVII que lo preside. Lo interesante es que está compuesto por diferentes trozos de antiguos retablos que se conservaban en el convento y que juntos dan lugar al majestuoso altar que conocemos en la actualidad.

Por si fuera poco, en las dependencias del convento se conservan grandes obras de arte como son los bustos del Ecce Homo y de una dolorosa atribuidos a Pedro De Mena, entre el 1628 y 1688. Al igual que conocemos la majestuosa talla de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento situado en una capilla lateral, primitiva imagen de la entonces cofradía de Nuestra Padre Jesús del Prendimiento y lágrimas de San Pedro.

Todo ello más el contexto que envuelve al convento enclavado en el Cádiz histórico son más que suficiente para conmemorar los 350 años de su fundación y para ello las monjas concepcionistas tienen un amplio programa en su agenda.

La efeméride dio comienzo a finales del 2018 con un concierto de navidad el 21 de diciembre y con los cultos al Niño Jesús de la cofradía de Humildad y Paciencia.

Sin duda, el acto más destacado será la visita de la Patrona el 15 de Junio, pasando una semana en el convento antes de la celebración del Corpus Christi, pero antes disfrutaremos de una conferencia por Juan Martín Baro el 20 de Mayo sobre los Encuentros de la conversión en los evangelios y un concierto interpretado por la coral gaditana Virelay el 25 de Mayo. Entre ambos eventos, disfrutaremos de la semana mariana que organiza la Orden Servitas del 21 al 24 de Mayo.

El 15 de Julio habrá otra conferencia por Antonio Alcedo sobre la actual vida contemplativa de la diócesis y por último en octubre el día 14, finalizadas ya las fiestas de la Virgen del Rosario, una conferencia por el archivero diocesano Luis Palomino acerca de la fundación del convento.

Además de estas conferencias, con motivo de este aniversario se va a representar la dramatización de la vida de la fundadora de las concepcionistas, Santa Beatriz de Silva, que recorrerá a lo largo del año todas las parroquias de intramuros, a excepción del Carmen.

Son 350 años de buena salud, de buena convivencia en el convento y de historia en la ciudad de Cádiz y que se cumplan muchos más.