Toda distinción es poca para reconocer la labor desarrollada por una entidad o una persona a lo largo de toda su existencia. Una labor que, si bien no necesita de galardones físicos más allá del propio reconocimiento de quienes comparten camino vital con aquellos cuya actividad merece todo tipo de parabienes, ello no es obice para que de cuando en cuando sea gratificante una mención que suponga un espaldarazo al desarrollo de su acción cotidiana.
Es el caso de los premiados por el Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla con la Medalla de Oro de la ciudad. Un galardón que goza de un importante prestigio, que se concede en pleno extraordinario por acuerdo de la corporación municipal y cuya entrega se efectúa cada 30 de mayo con motivo de la festividad de San Fernando en el Teatro Lope de Vega. Una distinción que posen un buen número de Hermandades de la ciudad de San Fernando como la Macarena, los Dolores del Cerro, el Cachorro, la Hermandad del Rocío de Triana o el Buen Fin entre muchas otras y que en esta ocasión ha recaído en la Hermandad del Rocío del Salvador o Sevilla, como la quieran llamar.
Galardón que también ha recaído en Pascual González otro símbolo de la Sevilla cofrade que igualmente ha dedicado su vida a engrandecer todo lo que huele incienso a la sombra de la Giralda. Dos nombres que se unen a otros como el Real Club Pineda, Accem, el Colegio San José de las Madres Mercedarias, Mauri, Enrique Valdivieso, Amalia Gómez y Rodríguez-Adame entre otros y que compartirán escenario con Cristina Hoyos Manuel Losada y Plácido Domingo nombrados Hijos Predilectos de la ciudad de Sevilla.
Un elenco de nombres trascendentales para la ciudad de Sevilla que sin lugar a dudas son dignos merecedores de tan alta distinción.





