No ha habido sorpresas y Juan Manuel Baena Durán, actual vice hermano mayor en la Junta de Gobierno que preside Juan Carlos Sanz Armada, ha formalizado su candidatura para aspirar a ser el próximo nuevo hermano mayor de la Hermandad salesiana del Prendimiento, si obtiene el respaldo mayoritario de sus hermanos en el cabildo de elecciones que se celebrará el próximo 25 de junio.
Una candidatura que nace en el seno de la Junta de Gobierno de Sanz Armada lo que induce a pensar que tendrá un marcado carácter continuista, más allá de la propia idiosincrasia y personalidad del candidato Baena, y que se concreta después de que el actual máximo responsable de la cofradía manifestarse con rotundidad que no repetiría en la inminente convocatoria para dirigir los destinos de la Corporación del Martes Santo 3 años más.
Recordemos que Juan Manuel Baena ha sido mano derecha del actual hermano mayor que ha provocado una auténtica metamorfosis en el seno de la corporación de la calle María Auxiliadora. Una metamorfosis que ha abarcado aspectos tangibles como el nuevo paso de misterio o el nuevo palio, ambos en fase de ejecución, o el nuevo hábito nazareno de la cofradía, y aspectos menos tangibles como la mayor implicación en el colegio en cuyo hogar la hermandad desarrolla su actividad cotidiana.
Otro de los aspectos en el que la mano del actual hermano mayor se ha dejado notar, con evidente éxito, ha sido en el carácter del que se ha dotado a las cuadrillas costaleras que tienen el orgullo de llevar sobre sus hombros al Divino Salvador en su Prendimiento y a Nuestra Señora de la Piedad. Un nuevo carácter que ha llegado de la mano de sus excepcionales capataces –nombrados durante este mandato-, Juan Horacio de la Rosa y Juan Carlos Vidal que, en opinión de buena parte de la Córdoba Cofrade, han aportado al andar de ambos pasos una notable calidad y una elegancia incuestionables que han merecido la aprobación que antaño quedaba reducida a un espectro más reducido.
Tal y como recordamos este miércoles, con vistas a la próxima convocatoria electoral que se atisba en el horizonte al menos habrá una candidatura con un marcado carácter continuista, en la medida de que su base emanaría de la junta de gobierno, responsable de la actual línea estética de la corporación salesiana. Queda por dilucidar si, tal y como apuntaban fuentes consultadas por aquél entonces por este medio, se concreta una potencial segunda candidatura auspiciada por un sector de la cuadrilla del paso de palio, disconforme fundamentalmente con el elegante estilo actual que adoptó el caminar de la dolorosa a raíz del nombramiento de Vidal como capataz. Las próximas fechas terminarán por concretar ambos extremos.





