La Estrella representará a Córdoba en la Magna de Cádiz

La celebración de las procesiones extraordinarias o Magnas suponen una nueva ocasión para que el cofrade disfrute de su pasión, aunque ubicada temporalmente en un momento distinto al habitual. Además, implican una oportunidad única para que las bandas de música de distintas partes de nuestra tierra puedan ofrecer sus sones en un lugar distinto y en un acto absolutamente especial y único.

El 24 de junio tendrá lugar en la ciudad de Cádiz la celebración de la Magna Mariana en conmemoración del 150º Aniversario del nombramiento como patrona de la ciudad de la Virgen del Rosario.  Además, se cumplen 70 años desde que se coronara canónicamente. Diversas devociones marianas de la ciudad procesionarán en esta jornada histórica para la Tacita de Plata, cuyo acompañamiento musical se ha ido dilucidando en las últimas semanas.

La Virgen de las Lágrimas, titular mariana de la Cofradía de la Piedad, ha decidido apostar por la música cordobesa para tan destacada jornada. La Banda de Música de la Estrella de Córdoba será la encargada de poner el color musical a la salida procesional de las Lágrimas en la Magna Mariana, en un repertorio que será de marcado carácter fúnebre y que hará las delicias de los componentes de la corporación. Sin duda es una gran noticia para la formación cordobesa, que será la encargada en esta ocasión de representar a la Córdoba musical cofrade en la Magna gaditana, llevando por bandera a la ciudad de San Rafael de la mano de su magnífica calidad musical. En declaraciones a Gente de Paz, la Banda de la Estrella afirma que «Nos sentimos ogullosos de poder representar a nuestra ciudad en este acontecimiento , al mismo tiempo que agradecidos a la Hermandad de la Piedad por la confianza depositada en nuestra formación. Daremos el cien por cien para estar a la altura que merece tal ocasión».

La dolorosa de la corporación del Martes Santo cordobés es obra del imaginero sevillano Francisco Buiza Fernández de 1958. El paso de palio se estrenó en 1997, de los denominados «de cajón» y siguiendo corte renacentista con orfebrería de Manuel de los Ríos. En lo que respecta a la música, destaca una de las marchas procesionales más antiguas de las que se tiene constancia. Se trata de «Piedad», de Eduardo López Juarranz. Manuel Abollado también le dedicó una marcha a la dolorosa en el año 2001 titulada «Lágrimas Santas de Piedad».