San Pablo espera impaciente la vuelta del Simpecado de Julio Romero

Hoy los rocieros cordobeses vivirán una jornada histórica. Con la ilusión de haber recibido al Espíritu Santo celebrarán Misa de Acción de Gracias en la Real Iglesia de San Pablo a las 21:00 horas. Una hora antes, el sueño de aquellos que ya tenemos una edad se verá cumplido. Hoy, después de alguna década el Simpecado Primitivo volverá al lugar que le corresponde.

Algunos lo vivirán desde el balcón de las marismas del cielo, pero seguro que con la misma intensidad que aquellos que lo haremos en la tierra. Tras la romería, San Pablo espera impaciente el momento de ver entrar el Simpecado Blanco y Oro pintado por Julio Romero de Torres, mientras que el actual descansa tras el camino y la romería en la capilla mudéjar de los Titulares de la Hermandad de La Expiración.

Entretanto, en San Francisco, el Simpecado primitivo, probablemente el mayor tesoro patrimonial que forma parte del acervo material de la hermandad rociera ya espera la vuelta al lugar donde siempre debió estar, «expuesto y custodiado por aquellos hermanos que crecieron con Él y por todos aquellos que en estos años están viendo crecer su devoción en ésta Hermandad”, tal y como afirmó el anterior hermano mayor de la corporación rociera, Bernabé Jiménez cuando realizó el anuncio de su regreso.

Bordado por las Monjas Adoratrices, por encargo del rejoneador Antonio Cañero, fue la pieza con el cual se fundó la corporación en los años 30 del siglo pasado. Lleva más de tres lustros cedido para ser expuesto en el Museo de Julio Romero de Torres, pintor al cual se atribuye la pintura central de la Santísima Virgen del Rocío.