El día en que la Banda de la Estrella inundó de magia Cádiz

La Banda de Música de la Estrella de Córdoba ha vuelto a hacer historia este día de San Juan en virtud de su presencia en uno de los acontecimientos más importantes de cuántos se han desarrollado en este intenso curso cofrade cuyo fin se alcanza con la yema de los dedos, la Magna Mariana que ha tenido lugar en la ciudad de Cádiz con motivo del 150 aniversario del nombramiento como patrona de la ciudad de la Virgen del Rosario Coronada que además celebra 70 años desde que tuviera lugar su coronación canónica. 

Con tal motivo ha sido diversas las devociones marianas de la ciudad que han procesionado en una jornada histórica en la Tacita de Plata una de las cuales la Virgen de las Lágrimas ha contado con la inestimable calidad musical de la formación Cordobesa. Una calidad que se evidencia en cada uno de sus contratos materializando la indiscutible evolución que ha experimentado en el último quinquenio permitiéndole abanderar el nombre de la Córdoba cofrade por diversos puntos de la geografía andaluza convirtiéndose de este modo en un auténtico orgullo para los cofrades de la ciudad de San Rafael.

Este sábado la banda de la Hermandad de la Estrella ha protagonizado una jornada qué pasará a los anales de su historia que se va cuajando paulatinamente de hermosos recuerdos y de éxitos imperecederos que ya forman parte de la memoria colectiva de todos y cada uno de sus componentes.

La jornada comenzaba pasada las 13 horas cuando un significativo mensaje difundido a través de las redes sociales oficiales de la magnífica banda cordobesa anunciaba que comenzaba el sueño de llevar el nombre de Córdoba a las calles de la Tacita de Plata. Pasadas las 5:30 el palio de las Lágrimas se ponía en la calle para inundar de magia cada rincón de Cádiz a los sones de la Estrella. Sonó «Hosanna in excelsis» y más tarde «Alma de la Trinidad», y se fueron precipitando una tras otra las marchas en honor de la belleza gaditana. «Virgen del Socorro», «Madrugá Macarena», «Madre Hiniesta», «Mater Mea», «Cristo de la Sangre», «Madrugá de Canela y Clavo»… y el aire fue muy defiendo conquistado por el color maravillosamente singular de los sones de la Banda de la Hué, la que hoy ha llenado de orgullo a los hermanos de la Estrella y a todo el pueblo de Córdoba.

La tarde fue avanzando con sones de «Rocío» en la calle Santa Inés, con «Virgen del Rosario Coronada» en honor a la patrona de Cádiz hasta alcanzar el instante sublime en la calle Cobos cuando, a eso de las 23:30, se paró el mundo para que sonara «Saeta Cordobesa» en el mismísimo corazón de Cádiz rendido a la simbiosis perfecta del palio de cajón de la Virgen de las Lágrimas y el compás rotundo de la banda de la Estrella.

La noche fue precipitándose lenta y paulatinamente con un maravilloso y dulce regusto a trabajo bien hecho para convertirse en madrugada. Una madrugada de sueños cumplidos, de objetivos alcanzados, de oportunidades materializadas y de promesas conquistadas. Un sueño de verano que es un paso más de este ilusionante camino que tiene en las estrellas su única frontera.